Sentados de un extremo a otro en el sofá, nos encontrábamos Eliot y yo con la mirada baja mientras nuestro padre se mantenía en silencio por al menos unos minutos. —Art... Eliot trató de hablar al fin, pero mi padre lo cayó. El ambiente se sentía tenso. —No digas nada, había querido pasar por alto lo que hiciste en el pasado, pero ya no... eres un degenerado que se aprovechó de mi hija. —Mi padre lo miró con rencor mientras Eliot mantuvo sus labios fruncidos y los ojos rojos. Negué, él no era nada de eso. —Papá... Traté de hablar. —Pondré una orden de alejamiento para que no puedas acercarte a Eva de nuevo y después de eso una denuncia por violación. —Por favor papá, se civilizado —le supliqué, no quería que nada de esto pasara, todo salía mal de nuevo. —Estoy siendo lo bastante

