Abrí mis ojos de repente, me incliné en la cama y miré la hora en mi celular, eran las 8:30. Maldecí. Me pare rápidamente, entre al baño y me asee, después de eso, salí del cuarto directo a la cocina, solo con una camisa que me llegaba a los muslos. No me preocupe, a esa hora Eliot debía estar en la universidad, era su primer día así que pensé en hacerme algo para desayunar, ya ahí, me agache a buscar un sartén en la estantería de abajo. —¡Oh mierda! —Me incliné rápidamente al escuchar la voz ronca de Eliot. Me giré, estaba ahí parado mirándome con osadía, escudriñando mi cuerpo, me ericé al sentir sus ojos devorándome. —Eliot...- por un momento mi mente se desconectó, pero en un intento de razonamiento pensé—. ¿Qué haces aquí? Deberías estar en la universidad. —Sonrió cínico y empezó

