UNA NUEVA FORMA DE MORIR

3197 Words
Sabrina sigue escondida debajo de la mesa. la persona desconocida que está recorriendo el pasillo sigue sin poder quedarse en un lugar fijo, por lo que, en un momento en el que parece que está de espalda hacia la ubicación de ella corre. tan silenciosa como se lo permiten sus piernas Sabrina, trata de llegar hasta la puerta por la que había entrado este personaje desconocido. Agachada y prestando mucha atención Sabrina logra visualizar la su espalda la cual, parece ser de una persona humana y que aparentemente hace mucho ejercicio por lo que sigue corriendo para así llegar a la puerta. cada vez que avanza Sabrina voltea su mirada para corroborar que no se voltee y pueda verla ya que seria algo malo que pudieran descubrir que ella está allí, representando esto que pueda ser asesinada por cualquier cosa que pueda toparse mientras estaba recorriendo la casa, cada vez que miraba se cercioraba que no hubiera algo que la pudiera atrapar, pero en un instante que vuelve hacerlo, aquella persona cuya atención estaba llevando toda la energía de Sabrina hace que desaparezca. esta persona ya no estaba y conforme entendía que ya no estaba sus piernas no cesaban de moverse y correr y mientras miraba hacia atrás Sabrina sintió una ligera descarga de corriente que le advierte del peligro. nuevamente regresa su mirada hacia el camino, solo para darse cuenta que aquel personaje desconocido estaba frente a ella.  los ojos de Sabrina se dilataron al momento de ver a esta persona, cabello n***o, ropa casual, y una mirada penetrante. fue lo que vio Sabrina al momento de presenciar ese preciso instante.  la impresión que tuvo Sabrina al verlo fue tanta que sus piernas dejaron de funcionar haciendo que callera al suelo de rodillas y con una expresión de terror en su rostro. Aquel hombre solo estaba frente a ella mirándola fijamente sin decir o hacer nada. su expresión era simple y seria como si estuviera analizando con sus ojos a lo que está frente.    - Sabrina: no puedo moverme, por mucho que quiera correr mis piernas acaban de colapsar, cada uno de mis músculos están entumecidos y no puedo pronunciar ninguna palabra. ¿Qué es lo que está pasando? ¿Por qué no puedo moverme? - Ferquis: ¿Quién eres y qué es lo que haces aquí abajo? una voz gruesa y fría había sonado en el instante que Sabrina sintió una frialdad en el ambiente, aquella persona cuya identidad y presencia hace que el cuerpo de Sabrina dejase de responder. había dejado hablado. de entre todas las personas que había conocido Sabrina, en su vida jamás sintió tanto miedo y terror con alguien, pero parece que eso cambió esa noche, una noche tan oscuro en la que solo la luz de la luna se veía reflejada en el cielo y un pequeño vaso de vidrio con agua que reposaba sobre la mesa de madera.  - Ferquis: si alguien te hace una pregunta tu debes responder.  - Sabrina: yo.. soy Sab… era tanto el descontento y el miedo, sumado a la frialdad que transmiten los ojos de esta persona. que Sabrina no podía siquiera pronunciar o formar palabras coherentes para poder responderle. Inmediatamente, tan pronto como pudo dejar su miedo de lado y sus piernas cobraron nuevamente fuerza, no dudó en salir corriendo frente a la mirada de este ser parado frente a ella.  Sabrina corriendo hacia la puerta se encuentra con que esta está cerrada, forzando fuertemente la puerta trata de abrirla mientras que desde su espalda Ferquis se encuentra expectante el cual en su rostro tiene una expresión expectante tratando de saber quien es la persona que estaba forzando la cerradura de su puerta. por lo que le dice nuevamente.  - Ferquis: ¿Quién eres tú? por más que intentes forzar la entrada no podrás salir a menos que tengas la llave. Sabrina resignada de todo intento recuesta su frente junto a la puerta en señal de que no puede hacer nada para salir de ese lugar, por lo que la única opción que tiene en ese momento es apelar al lado humano que tiene esta persona, si es que tiene uno.  - Sabrina: maldición estoy atrapada con esta persona y no se que me pasara. oye no sé quien eres, pero no estoy aquí porque quiero. lo único que busco es salir de este lugar y regresar a mi habitación, así que si pudieras no matarte y dejarte ir seria fantástico. ¿Qué te parece? es un buen trato ¿no? -  Ferquis: ¿por qué tendría que matarte? no tengo nada contra ti. solo te hice una pregunta ¿Quién eres y qué haces aquí? - Sabrina: ósea que ¿no quieres matarme? Ferquis: ya respondí a esa pregunta, la cual fue que no quiero matarte. en vista de que no respondes mi pregunta te haré otra ¿vienes con Lucy? - Sabrina: Ahh, que alivio, es que pensé que me matarías por lo que me dijeron. - Ferquis: que te dijeron? que no salieras de tu habitación porque te terminarías perdiendo, y que podría algún monstruo comerte y morir. eso fue lo que te dijeron ¿verdad? - Sabrina: si, eso fue lo que me dijeron, pero esto me es extraño. todavía no creo que esté aquí y que haya hecho tal cosa. por cierto me llamo Sabrina ¿tú cómo te llamas? - Ferquis: la pérdida de un ser querido siempre es algo de lo cual preocuparse y pensar, pero eso no hará que las cosas regresen a la normalidad o que por lo menos estén bien contigo mismas hasta que lo enfrentes de cara. - Sabrina: ¿Cómo lo sabes?    - Ferquis: no lo sabia solo adivine por tu rostro y tus expresiones. sonidos fuertes se escuchan en la cabeza de Sabrina junto con un dolor de cabeza y unas imágenes que le muestran con un poco de interferencia a Ferquis, aquella persona que estaba frente a ella de pie junto a una persona que tenía un lindo vestido  puesto junto a un lago, pero que de repente se corta y vuelve en sí. - Sabrina: qué fue eso, jamás había visto algo así. - Ferquis: tú también tienes habilidades especiales, veo con claridad cuál fue la razón por la cual te encuentras hoy aquí, ¿es por aquí Lucy y Umbra cierto?.  - Sabrina: ¿tú también te uniste a ellos? - Ferquis: te equivocas yo no peleo en las causas de los demás, yo vivo aquí y ellos. están de colados. - Sabrina: ósea que no sabes qué es lo que ellos planean ¿verdad? - Ferquis: si, lo sé perfectamente. también se que ellos te raptaron y que tu mataste a tu padre con tus propias manos. es la razón de que te encuentres hoy aquí ¿verdad? - Sabrina: y si lo sabes porque no has hecho nada con ellos.  - Ferquis: por la misma razón de que tú hayas venido hasta este lugar, querías obtener algo a cambio, algo que no puedes obtener en algún otro lugar o por tus propios medios, algo que solo una persona puede darte. Esa es la razón de que les deje estar aquí, al igual que todos estoy en búsqueda de un bien en común como tú. - Sabrina: ya no hay posibilidad de ocultarlo. Durante años pensé que las cosas estarían bien como estaban, pero me di cuenta que no hay posibilidades de cambio. a menos que hiciera algo que me llevara hasta el. - Ferquis: y que pasó después, tenias las respuestas en la palma de tu mano, pero hubo algo que no dejó que las tuvieras, te nublo la mente y te negó el acceso a ese recuerdo.  - Sabrina: lo único que recuerdo de ese momento es que mi mente se nublo por completo y no podía ver o sentir nada era como si hubiera estado dormida durante un buen rato, mas cuando abrí los ojos lo único que vi fue que estaba muertos y yo tenía su sangre en mis manos, esperaba respuestas y lo único que obtuve fue arrepentimiento y un mal recuerdo en mi memoria. - Ferquis: no creo que sea así como lo ves, tal vez haya más dentro de esa pequeña cabeza, que te pueda ayudar a crear el recuerdo que estás buscando y así poder asimilar todo tu pasado y aceptar el presente, dejando todo lo malo atrás y así, vivir la vida que siempre quisiste.  - Sabrina: ¿Cómo es que sabes todo esto? - Ferquis: se muchas cosas que las demás personas olvidan y desechan porque tienen miedo de que alguna vez les toque enfrentarse a ellas. la explicación más sencilla que se me puede ocurrir en este momento. - Sabrina: sabes. se me hace muy incómodo seguir hablando contigo después de todo lo que dije, sin saber quien eres realmente.  - Ferquis: muy a menudo las personas confunden mis intenciones con mi forma de ser así que no hay problema por eso más que un par de malentendidos.  Después de una larga conversación entre Sabrina y Ferquis quien estaba bastante intrigado por saber quien era Sabrina y conocer muchos detalles de ella que le enseñaran cosas nuevas. las horas pasaron en la casa infinita y mientras Sabrina no notaba pasar el tiempo y el transcurso de las horas. la mañana se notaba transcurrir por una pequeña ventana. la luz del sol brillante reflejaba ante los ojos de Sabrina, con esa señal pudo notar que ya se había hecho de día, y que si no estaba en la habitación para cuando llegara Umbra posiblemente esta podría ser lastimada.  - Sabrina: !Rayos¡ ya es de día, necesito volver a mi habitación o de lo contrario podrían hacerme algo.  - Ferquis: si ya es de día. ¿sabes como regresar desde la habitación? - Sabrina: no lo sé, esto es bastante confuso porque, si regreso por la puerta que vine esta me llevara a otro lugar totalmente diferente y terminaré yendo a un lugar que no conozco y me perderé en este lugar tan extraño.  - Ferquis: ¿en serio eso crees? porque no sales y tratas de llegar hasta tu habitación, sabes cual es la puerta de tu habitación ¿verdad? - Sabrina: si, se cual, pero ya lo hice antes cuando me dijeron que no lo hiciera y acabe aquí contigo. sin ofender.  - Ferquis: porque no sales hasta el pasillo y miras el camino por el cual viniste.  Sarina desconcertada por la insistencia de Ferquis para que saliera al pasillo no tenía más opción que hacerle caso ya que para cuando, se dieran cuanta de que ella no estaba en su habitación habrá sido todo muy tarde y podrían terminar desechando por no seguir una orden sencilla. Sabrina sin tener todos sus sentidos despiertos se dispone a abrir la puerta donde se encontraba con Ferquis y salir al pasillo, pero cuando esta está casi en proceso llega un mensaje desde un lugar desconocido pero que se puede escuchar claramente diciendo que todos debían de reunirse en el gran salón para una reunión de emergencia por parte de la casa.  repentinamente Ferquis se coloca un sombrero de paja y utilizando su brazo, y prescindiendo de una puntería excepcional se lo lanza y este directamente reposa con una trayectoria sin fallas en la cabeza de Sabrina haciendo que esta inmediatamente pueda ver escenas pasadas en su mente mientras que a la vez son transportados hacia un gran salón con varios personajes los cuales son desconocidos para Sabrina.  Dos, solo dos minutos bastaron para que Sabrina se diera cuenta de los posibles  sucesos que estarían por pasar antes de que despertara de ese transe bifurcado en su cabeza, gracias a la repentina sacudida que tuvo al moverse de habitación.  mientras se daba cuenta y analizaba lo que pasó, todos sus sentidos se encendían uno por uno. primero la vista, se pudo dar cuenta claramente que hay varias personas desconocidas, entre ellos estaban incluidos los que ya conoce Umbra, Ferquis, y Lucy. la mirada sembrada sobre ella podía fijarse y era de su conocimiento que estaba viéndola. fijamente le dice entre labios que mantenga la calma y que no haga preguntas hasta que alguien más hable. su segundo sentido en despertar fue el sentido del oído la percepción de los sonidos presentes en el ambiente, una vez sentía que podía observar todo a su alrededor, pudo escuchar un silencio tan pasivo que La hacia fundirse en un sueño profundo el cual es bastante inevitable no caer. Gracias a que no había nada de ruido y el peso de la presión hicieron que fuera una sensación tan relajante, que nadie más que Sabrina sentía algo de sueño. el tercer sentido en despertar es el sentido del gusto aquel que permite saborear los colores y oler las palabras, este es bastante particular ya que solo al estar sentada y después de que paulatinamente regresará a la conciencia, su boca se llenaba de un sabor dulce y glorioso, tan espeso pero preciso, parecido al de la miel, el cual solo se podía ser replicado por una persona que haya vivido en las montañas y conozca la virtud de la naturaleza y la creación de los sabores.   - Sabrina: la espera era bastante larga, no había nada más que quisiera hacer que levantarme y salir corriendo de ese lugar. Todo se sentía pesado y con un aire de inseguridad, todos y cada uno de los presentes cuyo asientos estaban ubicados en círculo y su conteo circulaba a las cinco personas, sin incluirse, hacían que cada vez más se acelerará mi corazón era una sensación bastante insoportable como si en algún momento algo pasaría y en lo que me vería involucrada. ya era bastante presión con lo que había pasado y la repentina experiencia de autoconocimiento que había tenido en forma de conversación con Ferquis no me hacía mucha ayuda, solo podía esperar hasta que una de las palabras que mencionan hiciera que mi cuerpo entero empezará a temblar. repentinamente escucho un aleteo el cual advierte a mi cerebro de que algo está por pasar en contados segundos. en uno de mis hombros, el izquierdo, se sentía una ligera brisa que cruzaba los orientes de mi cuerpo y hacía  que mi cabello se mecía ligeramente hacia mis ojos nublando temporalmente mi vista, en un instante cada uno de los cabellos de mi cabeza empezaba a deslizarse, solo conté tres cabellos los cuales pude observar mientras que soplaba la brisa y no fue hasta el tercer cabello cayendo hasta mi hombro que pude verlo, cada hebra se mecía. uno. se sintió pesado el ambiente, más de lo que se sentía ya. dos, mi mente en blanco y el presente del espacio en el que me encontraba se puso raro, distorsionado y muy lento, y finalmente el número tres, la oscuridad total y solo un paso se sintió, un paso que no había sentido en todo el tiempo que estaba sentada en ese lugar junto a todos los demás, pronunciando solo una palabra y apareciendo frente a mi como si de un espejismo y una aparición se tratase.  - Arthur Colvis: ¿Quién es esta pequeña niña tan peculiar?. - Sabrina: cada uno de mis músculos separado por completo, no podía moverme y sentía que algo me estaba presionando el pecho hasta casi romperse en pedazos, creo que es la peor sensación que había sentido en toda mi vida. mi visión no podía mostrarme nada, no podía ver más que oscuridad y miedo en mi propio futuro. todo hasta que alguien mencionó una palabra que hizo que todo desapareciera por completo, o por lo menos momentáneamente.   - Lucy: alejate de ella, Arthur. - Arthur: oh vaya, pero si es Lucy mi querida niña ¿Cuánto tiempo sin vernos? me alegra que estés bien y poder encontrarte justo en este lugar con todos los de la mesa.  - Umbra: toma asiento, estamos casi por comenzar.  - Arthur: pequeña sombra, es un gusto verte a ti también. - Umbra: siempre haciendo tus entradas tan vistosas y llegando tarde. creo que nunca vas a cambiar.  - Arthur: oh, pero si llegue temprano. estuve viendo un par de personas las cuales estaban por ser asesinadas por la inyección letal. yo no llegue tarde, el que siempre se distrae haciendo cosas que no están en sus planes es otra persona, por eso es que siempre tardan tanto en hacer las cosas.  - Arthur: oh, no me mires así, solo digo lo que pienso.  - Umbra: no está demás que alguna vez puedas cerrar esa boca con un par de hilos. creo que así podrás verte mucho mejor de lo que te ves ahora.  - Arthur: ¿quieres intentarlo? - Umbra: adelante.  - Saylem: ustedes dos basta. - Sabrina: Palabras sencillas y directas, pero que repercuten en todo el salón en el que nos encontrábamos, aquel sentimiento de serenidad y tranquilidad que había fue cambiado bruscamente por una gran impresión, la cual hizo que todos los presentes voltearon inmediatamente a ver aquella persona que había hablado. al parecer era quien dirigía este lugar y al que todos respetaban y obedecían sin cuestionar mucho.   - Saylem: estamos esperando para comenzar, o es que acaso ¿quieren hacerme perder más tiempo?  - Arthur: Lo siento señor no volverá a pasar. - Umbra: mil disculpa señor - Saylem: Lucy, tengo entendido que esta persona la trajeron tu y Umbra ¿quieres explicarme por qué?  - Lucy: señor Saylem, esta chica representa una herramienta especializada y concreta para nuestros planes. y entre muchas cosas tiene una particularidad que puede ser de ayuda para los fines en común que tenemos. - Saylem: entiendo, pero aun no veo algo concreto que pueda utilizar para poder entender el que ella se encuentre aquí.  ¿Cómo te llamas niña? - Sabrina: ¿quién es esta persona? Su apariencia es la de una persona que es bastante joven, pero que no parece tan joven, su voz es algo gruesa y rasposa, pero a la vez transmite un aura de tranquilidad y serenidad la cual no causa ninguna mala impresión en mi o si quiera trata de intimidarme en algún sentido, no lo entiendo. Es parecido a lo que pasó con Ferquis realmente no siento una impresión de hostilidad en él pero su apariencia y su forma de hablar hace que me tiemblen las manos. lo más seguro es que pueda ser solo mi apariencia, ya que no puedo percibir nada con mi visión hacia el. solo responderé y trataré de que las cosas se hagan de manera lineal y a mi favor.   - Sabrina: me llamo Sabr…. Sabrina tenía en mente responder la pregunta que le habían hecho, pero en un instante se queda sin palabras, sus sentidos quedan aturdidos y sus órganos internos sufren lesiones graves tras esa corta y conceptual respuesta, quedando tirada en el piso mientras que sus manos están sujetando su cuello como si estuviera falta de aire.  - Sabrina: ¿Qué es esto? no puedo respirar, siento como si me fueran destrozados por dentro, no puedo moverme por el dolor ¿Qué me esta pasando?
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