Capítulo31 — Ruido de motor y silencio en el pecho Narrado por Cris Han pasado tres días. Tres jodidos días desde que la tuve entre mis brazos, desde que su piel se pegó a la mía como si el mundo se fuera a acabar esa noche. Y tal vez sí se acabó algo… lo que quedaba de mí. No dejo de pensar en ella, pero también no quiero verla. Porque verla duele. Porque después de entregarse, después de temblar conmigo, me miró a los ojos y me dijo que lo nuestro fue un error. Un error… Maldita sea, si eso fue un error, que me condenen a repetirlo mil veces. He pasado tres días sin pisar la casa. Me quedé en el taller de motos de Rodrigo, durmiendo en un viejo sofá lleno de grasa y olor a aceite. Prefiero el ruido del motor que el silencio de su voz ausente. —Bro, la carrera de esta noche va a

