Capítulo 58: Silencio en la mansión

1011 Words

Después del viaje, la mansión Piamonte parecía más viva que nunca, pero también más inquieta. Las paredes sabían demasiado, los pasillos guardaban murmullos y cada rincón tenía una historia reciente que ardía. Yo lo notaba, todos lo notaban. Tamara lo sufría en silencio. Y aunque sabíamos —sí, sabíamos— que Ámbar y Cris estaban juntos, que se amaban, que no había pecado ni secreto en eso… lo que empezó a incomodar fue la intensidad. No se ocultaban, ni lo intentaban. Era como si el deseo los persiguiera por toda la casa, dejándonos a nosotros atrapados en medio de su fuego. Una tarde, mientras Ernesto leía en su despacho, Tamara entró con cara de pocos amigos. —Tenemos que hablar —dijo, cerrando la puerta con fuerza. —¿Qué pasó ahora, Tamara? —preguntó él sin levantar la vista. —Pas

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD