capítulo18— roses y miradas

1098 Words

Luego, mi padre bajó a desayunar, muy espléndido y con una sonrisa radiante. Nunca lo había visto así. Aunque me daba gusto por él, no podía evitar pensar en ese dicho que dice: “para salvarse uno, el otro tiene que joderse.” Y adivinen… yo soy la que está más jodida, porque tengo que aguantar a dos personas totalmente desconocidas en mi casa. Tamara siempre trata de acercarse a mí. No sé… pero creo que le daré la oportunidad de que sea más que mi amiga. Ella se siente buena gente, y ha hecho cosas muy buenas en la vida de mi padre. La empresa está marchando de maravilla, y, sinceramente, está en buenas manos. —Buenos días, familia —dijo mi padre todo alegre, en pijama, mientras se sentaba en la silla del comedor. —Buenos días —le respondí, mientras seguía de pie. En una mano tenía el

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD