Sí, significaba definitivamente que me había enamorado de James Covell. -James, ¿puedo preguntarte algo? -dije un tanto nerviosa. - Ya lo hiciste -rio como si fuera muy ingenioso, pero notó que era algo un tanto más serio- Claro, dime qué pasa. -*Esto sí es difícil. Y yo que creí que los chicos eran cobardes* pensé- Bueno, he estado pensando estos últimos días, y las "señales" se han dado bastante claras -reí nerviosa- Y bueno, no sé, yo me preguntaba, si quizá o tal vez, no lo sé, la verdad estoy algo insegura y... - ¡Habla de una vez, mujer! -dijo entre curioso por lo que diría y divertido por mi inseguridad. - ¿Aceptarías ser mi novio? -dije de una vez. - ¿Aceptar? - Sí, es que yo ya sé que tú quieres serlo -respondí- Pero no sé si sientas que es el momento -expliqué. - Mm… no l

