5:Noche de chicas: Fallido

1833 Words
—No puedes estar hablando en serio— Le dice Leo a Libra mientras trata de seguirle el paso. Hace dos días que fueron al cine, desde que ella le dijo que no quería salir con él ha estado insistiendo.  —Ósea mírame—se pone frente a la morena y la detiene en seco. —¿Acaso tienes una mejor opción que yo? La morena rueda los ojos y pasa a lado de él empujándole el hombro. Entran ambos a la cocina donde están Piscis y Cáncer haciendo el desayuno mientras escuchan a The Weeknd. Ella se sienta en la mesa y Leo la imita. —Vamos, te estoy dando una oportunidad que no puedes rechazar— el rubio vuelve a abrir su boca y estira su brazo en la mesa y la chica se cruza de brazos fastidiada. —Ya te dije que no. —Bueno igual tu te pierdes de esto— se señala él mismo. —¿Cuántos hotcakes quieren?—les pregunta Piscis. —Yo quiero tres— la chica alza tres dedos. —Yo cinco—dice Leo. —¡Bien, están en caminos!—dice Cáncer mientras voltea uno en la sartén.  ... Ya es medio día y las chicas están en el sofá cada una haciendo sus cosas, Aries ve la televisión, Géminis come galletas, Acuario y Libra están en el celular y Piscis está escuchando música. —Saben, deberíamos hacer una noche de chicas—propone Libra de la nada bajando su celular. Todas voltean a verla menos Piscis a lo que Aries le da un golpe en el hombro para que se quite los auriculares.  —Es buena idea—asiente la pelirroja. —Nunca hemos hecho una—dice interesada Acuario alejando la vista de su móvil. —¡Cuenten conmigo!—levanta la mano Géminis. —¡Y conmigo!—se levanta Piscis muy emocionada.  —Deberíamos ir a algún lugar donde haya muchos chicos lindos—dice Aries entusiasmada. —Y comida—agrega Géminis juntando sus manos. —Buena música—dice Piscis. —Tengo un lugar perfecto—sonríe Libra alzando la ceja. —Yo le robaré las llaves a Escorpio de su auto—dice Acuario frotando sus manos maliciosamente.  —Nosotras iremos a arreglarnos— se levanta Libra y Aries junto con ella. Ambas chicas intercambian miradas de complicidad y ven a Géminis y a Piscis quiénes las miran con el ceño fruncido levemente preocupadas. —Ustedes planean algo—dice Géminis con una ceja alzada. —No me gusta sus miradas—agrega Piscis un poco asustada. —Yo a Géminis—dice Libra. —Y yo a Piscis. Ambas se lanzan a ellas quiénes comienzan a forcejear pero no es suficiente pues logran llevárselas hasta la habitación que Aries y Géminis comparten. Las sientan en la cama de la pelirroja y Libra trae de su habitación un enorme bolso rojo lleno de maquillaje y la pone en medio de las chicas con una gran sonrisa dibujada en su rostro. Ambas la miran aterradas como si la morena estuviera preparando instrumentos de tortura. —¡Ni se te ocurra ponerme eso!— protesta Géminis haciéndose para atrás.  —¡No quiero maquillarme!—hace un puchero Piscis. —Shhh, vamos a salir las cinco y queremos ponerlas divinas, hermosas más de lo que ya son— dice Libra apasionada haciendo gestos muy dramáticos con las manos. —Hasta los chicos se van a quedar con la boca abierta—agrega Aries alzando una ceja y recargándose en el escritorio.  Ellas intercambian miradas algo dudosas pero terminan accediendo. —Bien, pero si me hacen parecer un payaso me las pagarán—las amenaza Géminis apretando los labios. —Se bañaron ¿verdad?— les pregunta Aries antes de comenzar. Ambas asienten. —Ustedes relajaditas —dice Libra lentamente y en voz baja. Las chicas toman unas brochas y comienzan con su misión. ... Acuario revisa que no haya nadie cerca de la habitación de Escorpio. Se acerca a la puerta y toca. Nadie contesta. Lentamente gira la perilla y abre la puerta lentamente para que no haga mucho ruido, pero pasa lo contrario.  Echa un vistazo al interior y ve a Escorpio durmiendo, la chica se muerde el labio victoriosa, ya que sabe que cuando el pelinegro duerme parece que está en coma. Ella se mete a la habitación, abre el segundo cajón de su mesa de noche, saca las llaves del auto y sale de ahí caminando de puntitas. Cierra la puerta con cuidado soltando un suspiro. —¿Qué haces?—susurra alguien en su oído. La rubia ahoga un chillido en sus manos y voltea rápidamente.  —¡Estúpido Toro!—le grita en voz baja y lleva su mano al pecho—. ¡Casi me matas! —¿Qué hacías ahí con Escorpio, eh?—pregunta serio y se cruza de brazos. —Estaba... —lleva la mirada a otro lado—. Te voy a decir la verdad, pero si le dices a alguien te irá muy mal—le advierte. Lo agarra de la mano y lo mete a su habitación que esta a unos pasos de ahí cerrando la puerta detrás de ellos. —Habla—ordena él.  —Bueno, digamos que...—la chica hace una pausa buscando alguna manera mejor de decir que le robo las llaves a Escorpio—. Tome prestadas las llaves de su auto. —Mientes— dice el rubio enseguida dando unos pasos hacia ella—. Dime la verdad. —Esa es la verdad—asegura y voltea a verlo con el ceño fruncido—. ¿Y bueno a ti que te importa de todos modos? —Si me importa—él se acerca más a ella haciéndola retroceder hasta tocar la puerta con su espalda. —Quítate, me siento incómoda—lo empuja del pecho pero él no se mueve ni un centímetro. —Entonces dime o te muerdo una oreja—le susurra al oído provocándole cosquillas. —Esa es la verdad—asegura en voz baja. —Te conozco Acua, me estás mintiendo y no me gustan las mentiras—dice juguetón.  —Ya te dije que es la verdad y quítate de una vez—lo empuja con más fuerzas. —Bien—él ríe y se aleja dejando que la chica vuelva a respirar con normalidad—. Pero dime. —Las chicas y yo tendremos una noche de chicas y necesitamos un auto. —Entonces... ¿Le robaste las llaves a Escorpio?— la mira dudoso. —Si, pero no se lo digas a nadie ¿entendido? —No le diré... pero esto te costará—dice con una sonrisa burlona. —¿Qué quieres?— la ojiverde se cruza de brazos y lo mira mal. —Que me lleven con ustedes. —Es noche de chicas, tonto.—ríe. —¿Y? Puede ser noche de chicas y un chico. —No, se arruinaría todo— niega. —Entonces quiero un beso—señala sus labios y alza una ceja. —Noche de chicas y un chico no suena tan mal pensándolo bien—dice la chica rápidamente y el toro sonríe victorioso. ... —Terminamos—dice Libra con una sonrisa de oreja a oreja y se le une Aries viendo a las otras dos chicas como si fueran sus obras maestras. —¿Ya nos podemos ver?—pregunta Piscis ansiosa. —¡Si!— responde Aries emocionada. Piscis voltea a ver a Géminis y pone una expresión de sorpresa cuando la pelinegra voltea a verla también. —¡Te vez hermosa!—chillan las dos al mismo tiempo. —¡Un espejo!—exige Géminis ansiosa. Aries le pasa un espejo y ella se mira de todos los ángulos. Piscis se levanta y se mira en el espejo del tocador.  —Wow—se toca la cara incrédula—. Me veo... diferente... ¡gracias Libra!— voltea a verla y la abraza. —¡Ahora pónganse esto y vámonos! —Aries les lanza unos vestidos. —No gracias, no usaré esto—Géminis se lo regresa. —Yo... está muy corto ¿no tienes uno mas largo? —Vamos tienes un cuerpo que merece presumirse y lo entierras en esa montaña de ropa—Libra señala a Piscis completa. —¡Tienes que ponértelo Géminis se te verá hermoso!—Aries trata de convencerla. —¡Qué no! ¡No quiero parecer piruja! —Entonces te lo pondré a la fuerza!— dicho esto salta encima de Géminis y comienza a desvestirla. —Bien, me lo pondré —la pescadita toma el minúsculo vestido turquesa de mangas largas. —Y estos zapatos—Libra le pasa unas sandalias doradas—, se verán lindos y no son altos. La rubia se cambia mientras Aries pelea con Géminis por el vestido y Libra va al baño a ponerse su vestido rosa pastel. Aries se pone un vestido aqua que se le ve hermoso y Géminis quien gano la pelea termina por ponerse unos jeans. Se escucha la puerta y entra Acuario con la cara descompuesta. —Acuario ya es- Libra se detiene cuando ve a Tauro entrando detrás de la rubia. —¿Por qué está aquí Tauro?— pregunta la morena. —Porque me descubrió robando las llaves del auto de Escorpio—le explica de mala gana. —Hola chicas, todas se ven muy guapas, te queda bien el vestido Piscis —la voltea a ver y luego a Géminis—. Y tu pareces una chica, que bien. Piscis le agradece y Géminis le dedica una forzada sonrisa con la boca cerrada. —¡No podemos llevarlo!—lo señala Aries molesta. —¿Entonces que hacemos con él?—pregunta Acuario. —Dejen de hablar de mi como si no estuviera aquí—habla Tauro. —Ya vámonos, no dejemos que esto arruine nuestra noche—Libra suspira resignada.  Las chicas bajan las escaleras resignadas a llevarse a Tauro. Cuando pasan por la sala Virgo y Sagitario salen de la cocina y se les quedan viendo. —Oye, esa chica se parece a Géminis— le dice Sagitario a Tauro.  —Soy yo, pendejete—Géminis le da un golpe en la cabeza. Virgo se acerca a Piscis y ella le sonríe. —Piscis ¿Qué te paso?—voltea a ver a Libra y Aries—. ¿Ustedes lo hicieron? —Si, se ve hermosa ¿no?—Libra habla orgullosa. —No—dice él haciendo que sus sonrisas se esfumen. —¡Virgo!—le reprocha Aries. —Piscis, ven conmigo—le ofrece su mano y la lleva al baño. La chica se entristece, ya que pensó que le gustaría y le diría que se ve linda. Ella se sienta en el inodoro viendo al suelo. Solo se escucha que se abre la llave del agua y segundos después Virgo se arrodilla frente a ella. —¿Tan mal me veo?—trata de contener algunas lágrimas. Ya que no quería verse como una llorona frente a Virgo. —No es eso—dice él con un intento de sonrisa y pasa la toalla húmeda por su rostro quitando el maquillaje—. Solo que así no eres tú. Él sigue limpiando el rostro de la chica y ella solo lo mira hipnotizada. —Si es incómodo, no vuelvas a dejar que te hagan esto—le advierte severo y Piscis solo asiente. —Pensé...—una lágrima se le escapa— pensé que...dirías que, dirías que soy horrible. —No eres horrible, eres hermosa, y no necesitas usar maquillaje ni ponerte ese tipo de ropa—sonríe con la boca cerrada y con la toalla limpia sus lágrimas y el resto del maquillaje. —Tú... ¿en serio piensas que soy hermosa? —Si lo pienso. —Gracias... tú también.— sonríe ligeramente. —¿Soy hermoso?—él ríe dejando la toalla a un lado. —¡No!... si, bueno, no hermoso, lo que quise decir es...que... —la rubia comienza a balbucear avergonzada—. Lo siento digo puras tonterías— cierra la boca sonrojada. Él ríe de nuevo, y Piscis lo mira encanta, ya que nunca lo había escuchado reír. —Las chicas van a estar enojadas conmigo—la chica hace una línea con los labios recordando que se supone que será noche de chicas. —Lo siento, me disculparé con ellas ¿si?—él se levanta, y la pecesita lo imita—. Ahora ve a tu habitación, ponte tu ropa y si quieres te llevo a comer algo ¿de acuerdo? Piscis lo mira incrédula porque no podía creer que el chico que le gusta la esté invitando a salir. —Claro que si—responde ella asintiendo frenéticamente.
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