John paseaba de un lado a otro mientras el doctor revisaba a Mila en el despacho. Estaba casi histérico. Jack observaba a su amigo y Ángela, que acababa de llegar, se mordía una uña por la preocupación. John se había dado cuenta de que Mila no estaba en la pista después de regresar con el grupo Fujimori. Se había encontrado con Sarah, quien le informó que Mila había ido al despacho. Al dirigirse hacia allí, alcanzó a ver a Iker salir corriendo con el rostro lleno de sangre. Pensamientos inquietantes pasaron por su mente y, sin pensarlo dos veces, corrió hacia el despacho. Jack había ido a su habitación en busca de algo para cubrir a Ángela del frío, cuando vio a John pasar corriendo. No dudó en seguirlo. —Desde que lo vi, nunca me terminó de agradar —dijo Jack mirando a Ángela. John se de

