John miró a los ojos a Iker, sintió como sus dientes tiritaban de la ira contenida. Jack terminó su cigarro y lentamente con ambas manos dentro de sus bolsillos se acercó a John y a Iker. —Creo que en lugar de perder el tiempo, vayamos al grano, ¿No, Harper? —Iker miró a Jack, quien empezó a sonreír. —Señor Harper, yo…—dijo Iker se giró a John. —Yo… Estoy pasado de copas, no sabía que es lo que hacía, su esposa ya me ha roto la nariz y lo acepto… Por favor…—Iker se hizo pipi y Jack se dio cuenta de ello. — ¿Te has hecho pipi? —Jack soltó la risa, pero John seguía viendo con ira a Iker suplicar que no le hiciera nada. —Mereces que te dé una buena golpiza para que aprendas a respetar a mi esposa, a la futura madre de mis hijos—Iker abrió sus ojos como platos. —Con más razón me disculpo…

