¡Voy a recuperar a mi marido, aunque sea lo último que haga!

1159 Words

Nicolás subió a Noelia sobre el escritorio como si no pesara nada. Las yemas de sus dedos recorrieron sus muslos con desesperación, con hambre, con rencor. El calor se volvió insoportable. Las prendas, un obstáculo. El deseo, una condena. Cuando él se deslizó dentro de ella con una embestida profunda, Noelia lanzó un gemido ahogado que Nicolás apagó con su boca. El escritorio se sacudió bajo ellos, cada embestida más salvaje, más intensa, más rabiosa. Como si quisieran borrar con piel y sudor todo lo que los había roto. —Sigues sabiendo a mentira —gruñó él, con la voz rasgada por el placer—. Pero aun así… no puedo dejar de desearte. Ella arqueó la espalda, con los dedos hundidos en sus hombros, el cuerpo desbordado de sensaciones que le arrancaban gemidos entrecortados. Cada movimiento

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD