“¿Está seguro de que la mujer con la que se casó… es Naomi Rivas?” La frase no dejaba de martillarle en la cabeza. Con sumo cuidado, se levantó de la cama, tomó su móvil y cruzó el salón hasta la terraza. El aire aún conservaba el frescor de la madrugada, y el mar se extendía frente a él, sereno, como si nada pudiera alterar su superficie. Ojalá su mente estuviera igual de tranquila. Marcó un número que conocía de memoria. La línea sonó varias veces. —¿Qué demonios quieres tan temprano? —gruñó la voz adormilada de Matteo al otro lado. —Necesito que me hagas un favor —dijo Nicolás sin rodeos—. Es importante. —¿Tiene que ver con la empresa? —No. Con Noelia. Hubo un segundo de silencio antes de que Matteo soltara una carcajada. —¿Noelia? ¿Por qué te interesa tu cuñada? —Naomi está p

