Narra Mariangel
Después de aquel día en la cafetería, seguimos viéndonos, me pasaba a buscar a la casa, íbamos a comer, mi mamá no estaba muy feliz, pero yo si, me sonrojaba solo de pensar en los besos que nos dábamos, algunos habían subido un poco de tono… pero no pasaban de ahí, aunque debo reconocer que me sentía frustrada al ser él el que se detenía, pero apreciaba su respeto también… -al día siguiente tendríamos otra de nuestras citas, me invito al Avila ( un sitio turístico muy bonito de Venezuela), comimos fresas con crema y bueno ¿Porque no decirlo? Comimos de nuestras bocas hambrientos de ir más allá… pero él siempre frenaba el avance, llegue a pensar que tal vez no le atraía tanto como pensé, este día me dijo que estaba enamorado de mi, que nunca me había olvidado, el lugar era tan bonito y romántico que hizo que olvidara que se había controlado para no tocarme más allá de mi cintura, si había tocado mis senos, que a pesar de ser pequeños pude ver que le gustaba tocarlos, pero no más de ahí, me tenía frustrada, de cierta forma siempre encontraba la manera de hacerme olvidar lo que evitaba… - hasta que un día en mi casa, estábamos en mi cuarto viendo televisión y comenzó a subir su mano por mis muslos… y dios juro que estuve a punto de tener un orgasmo, de tan solo sentir sus dedos presionando un poco sobre mis pliegues por encima de mi ropa, waoooo quería más, comenzamos a besarnos con pasión y muy fuerte, terminó de subirse sobre mi y solo se separó un poco para mirarme los labios que debían estar hinchados y luego me miro a los ojos, mientras presionaba su bulto contra mi v****a - Lo oí decir:
-Dios Mariangel te necesito tanto, te deseo amore mío… quiero hacerte mía- gemí gemí sin poder evitarlo. Subimos un poco el tono y cada vez estábamos más cerca, me quito la blusa y yo su camisa, comenzó a besar mis senos por encima de la tela del sostén… dios estaba en la gloria, llevo sus dedos temblorosos al botón de mi pantalón y lo abrió, si si pensé que ahora estaríamos juntos y no pude evitar decir:
-Si, Miguel, quiero ser tuya, quiero que seas el primero en recorrer mi cuerpo… - estábamos tan cerca de terminar de quitarnos la ropa… hasta que dije lo que deseaba y como un cohete se levantó de encima de mi, volvió a frenarse dejándome caliente y frustrada. -se sentó en la cama, se volteó y me dijo:
-Amor debo irme, tengo que respetarte, no puedo hacerte esto, eres una chica pura y yo no merezco quitarte lo que tanto has guardado para el hombre indicado… yo… lo siento -me dio un beso en la frente y se fue dejándome con un nudo en la garganta horrible…
¿Que le pasaba?, ¿Porque no quería ir más allá? Si yo estaba dispuesta a entregarme a él… no entendía su actitud, me sentía terrible cada vez que hacía esto, pero hoy fue peor, ¿Que había hecho mal?, será… ¿Que no le gustaba?, tal vez… quería alguien con más experiencia, se notaba que el si sabía que hacer, yo nunca había estado así con nadie más… bueno después hablaríamos, trataría de hacerlo entender que estaba lista para dar el siguiente paso, pero no sabía si él estaría dispuesto, no de la manera en que había salido de mi habitación, y no entendía que sucedía porque tomaba esa actitud. Será… que…¿Había algo más?, ¿Me estaba ocultando algo? Y si… no, no, no voy a desconfiar de él, esperaré mañana hablaremos. Pero ese mañana se convirtió en el día después, en el de después y así pasó una semana y nada que sabía de Miguel, ni siquiera había llamado, y mi mamá me hacía la vida imposible, diciéndome cosas como que:
- Ya te utilizo, seguro te acostaste con él y por eso ya no volvió ni te llama, te lo dije, ese niño no quiere nada serio contigo, siempre lo supe, dejaste a Jaime por nada, el si era un buen muchacho. - y mi sangre hirvió y no me pude contener y le solté con toda mi furia:
-Mamá déjame en paz, que sabes tú ¿Quien es mejor que quien?, ya no aguanto más tus intrigas, me voy a la calle a ver si me dejas tranquila por lo menos mientras estoy fuera… - ya no aguante más y salí, salí para no discutir más con ella, a veces pienso que no me quiere porque no entiendo su molestia todo el tiempo conmigo. Nada de lo que hago le gusta, todo para ella esta mal, a parte de eso aún sigue sacándome en cara que deje a Jaime, ya a veces me tiene tan harta que me pregunto a mi misma si podré irme de aquí sin mirar atrás. Camine y camine y trate de olvidar todo lo que mi madre había dicho pero… no pude, y tal vez tenía razón, pero no en lo de que me acosté con él y se había ido después de obtenerlo, sino qué tal vez… él no me quería cómo decía y que todo había sido solo una mentira para estar conmigo, y no llene sus expectativas… no lo sé, ya no sé qué pensar, ¿Que si he llorado? Uf demasiado, que si he ¿Dejado de dormir?pues si no he podido casi dormir, siempre pensando en porque Miguel tomó esa manera de hacer las cosas, ¿Porque no hablar conmigo? ¿Porque no decirme lo que estaba sucediendo? Ya no sé qué pensar de todo esto, me sentía tan sola, tan despreciada por él, y ni siquiera me ha llamado… pareciera que no hubiese significado nada para él todo este tiempo juntos… sentía un dolor en el pecho tan fuerte que no podía ni respirar, pero no podía hacer nada solo esperar…