El reencuentro

1005 Words
Narra Mariangel Después de colgar la llamada sentí algo extraño, en ese momento me pregunté ¿que era lo que me pasaba? ¿Porque le había colgado?, ahora estaba en un trance no solo por lo que dijo él si no porque no sabía si volvería a saber de Miguel, dios que tonta había sido… es que todo fue tan repentino, su llamada, el que no quiera decirme qué pasa en su vida en realidad, todo esto es muy raro, ¿Que pretendía Miguel? Yo sabia que no era mentira de Rafael, lo sentía que Miguel me estaba escondiendo algo. Y al darme cuenta me estaba preguntando otra vez, ¿Y si no llama? Y si lo hace ¿Que haré? ¿Lo veré?, que difícil es todo… En ese justo momento vuelve a sonar el teléfono me sobresalto un poco y antes de que dejara de sonar lo volví a contestar, con voz temblorosa dije - —¿Hola? - se oyó un suspiro largo, supongo que era él, volví a decir. —Hola, ¿Miguel? ¿Eres tú?- Escuche un nuevo suspiro… —Si…yo no sé porqué pero quería saber si estás bien y decirte cómo me siento…te gustaría… no sé, ¿Qué nos viéramos? No sé, tal vez, tomarnos un café, un helado lo que tú quieras pero vernos ¿Si?- cuando me di cuenta estaba asintiendo sin percatarme de que él no podía verme, casi me golpeo para reaccionar. Sin pensarlo mucho le respondí rápidamente. —Si Miguel, claro que si. -así acordamos el lugar y media hora después estaba llegando a la cafetería, y lo vi sentado esperando por mi, se veía lindo, con un uniforme de su academia, ese cabello rubio que me encantaba, y estaba nervioso, y yo pues no me quedaba atrás, volteó y en cuanto me vió se levanto, vino hacia mi tomándome de las mejillas y uniendo nuestros labios como siempre soñé, luego junto nuestras frentes al romper el beso y me dijo: —Hola amore mío… - y no lo pude evitar lo besé con todo ese anhelo que tenía de hace muchos años. Sentí su lengua recorrer cada espacio de mi boca, sin importar el sitio donde estábamos, Dios era un experto. ¿Donde ha estado todo este tiempo?, ¿Tanta experiencia tiene? Ay no mejor no pienso en eso, que solo me provoca darle muchos golpes por no haberme buscando antes, pero… ¿Que demonios estoy pensando?, nos estamos besando y en lo único que estoy pensando es tonterías, lo que debería estar haciendo es dedicarme a seguirle el beso con más ímpetu. Sentí sus manos bajar desde mis mejillas hacia mi cuello, para sostenerme con más fuerza con una de sus manos como para q no pudiese separarme o negarme a sus besos. - la vocecita loca de mi cabeza, empieza a hablar por mi diciendo que Miguel está loco si piensa que quiero soltarlo, pero bueno que atrevida que eres, soy tu, así que no te quejes y ahí estaba yo otra vez delirando entre los besos de Miguel, poco a poco nos fuimos separando, y pegamos nuestras frentes como si estuviésemos esperando este momento, me dijo algo que no logré escuchar de lo aturdida que estaba con ese semejante beso que me había dado, tan delicioso, tan profundo, tan dulce… y ahí vas otra vez Mariangel ya deja de soñar, escuchamos una voz aclarándose, y supe que había alguien viendo de cerca el espectáculo, ahora si Mariangel te volviste completamente loca, estás buscando que entre alguien que te conozca y salga corriendo a contarle a tú madre, ay no, no quiero pensar en ella, volteamos, y el mesero se nos quedó mirando y al verme se sonrojó, ay dios que vergüenza, escondí mi rostro en el pecho de Miguel, el todo protector me tomó por la cintura y me guió hasta donde él había estado sentado. -el chico nos dijo: -Disculpen la interrupción, pero estaban en toda la entrada del local… intercambiando fluidos y pues mi jefe me pidió que fuese a llamarles la atención.- soltó una pequeña risa sin ganas, y luego agregó: - Pero no pude hablarles, por eso… me aclare la garganta, disculpen, ¿Qué querrán de beber o de comer?- Y así me estaba embargando la vergüenza otra vez… habíamos dado un buen espectáculo por cómo se sonrojó el chico, dios que locura, nos necesitábamos al parecer más de lo que sabíamos, las veces que imaginé besarlo no llego ni a la mitad de lo que sentí… y ahora lo tenia nuevamente frente a mi, y hasta olvide que probablemente me estaba mintiendo, escondiendo que si tenía novia o a alguien mas, pero en este momento quería ser egoísta y pensar en nosotros. Volví en mi cuando me di cuenta que no le había respondido nada al chico. -Está bien en lo que sepamos que pediremos te llamamos, ¿Te parece? - el asintió y se fue, entonces mire a Miguel el cual me estaba mirando con unos ojos que derretía, ahora no sabia que decir, me quede en shock observando cómo se mordía los labios incitándome a volver a tomarlos con mis dientes y morderlos para que me deseara aún más, quería volverme loca, y a lo mejor lo lograría, tengo que ser fuerte… recuerda a tu madre no sé te quitará de encima diciéndote que fuiste y te acostaste con él. Pero… y si eso ¿Es lo que quiero? Y si ¿Deseo ser suya?, no podré evitarlo… si me sigue mirando así. Ay dios ayúdame por favor, Miguel ¿Volviste para torturarme?, veremos que sucede… pero lo único que sé y puedo estar segura es que deseo a Miguel desde siempre, y que nunca lo he podido sacar de mi mente ni de mi corazón, a pesar de todo y el tiempo sé que seguimos sintiendo ambos lo mismo el uno por el otro… y que será difícil no dejarnos llevar por esto que llevamos guardando dentro desde hace tanto tiempo
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