Personas vestidas de n***o, un silencio inmenso, todos contenían las lágrimas, todos guardaban sus emociones, sabían perfectamente que mostraban sus lágrimas, los demás también las dejarían caer. Aunque también hay que admitir que ya lloramos bastante... Pero al perder a alguien cercano, nunca es suficiente. **** Abrí bruscamente los ojos, los rayos de sol que entraban por la ventana cegaron mi vista durante unos cortos segundos. Mi vista comenzó a aclararse, estaba sobre una cama. Miré mi alrededor algo alterada, no sabía donde estaba y esperaba haber despertado de una pesadilla. Simon estaba sentado en un sofá que se hallaba al lado de la cama, bueno, sentado, estaba dormido. Busqué mis manos, comprobando con mi vista si había algún rastro de sangre en ellas, no encontré nada... ¿Era e

