Me parecía increíble que nos volviéramos a ver, mi padre lo predijo, nos enfrentaríamos, ese era nuestro destino. —Vaya sorpresas las de la vida, ¿te casaste con el asesino de Victoria? —¿Así se llamaba? Intervino Nicolás con desinterés, eso logró el efecto deseado por parte de él hacia el vampiro, el cual mostró su enojo. —Están casados, entonces ese mocoso era tu hijo —continuó hablando Elizabeth, trató de disimular, pero no lo logró, la conozco bien—. ¡Ese niño llorón resultó ser mi sobrino! —Dexter la miró—. El mocoso no domina el fuego —sonrió—. Mucho mejor. Solté la mano de Nicolás para acercarme más a ella, no se puede negar que sigue viéndose hermosa. Nosotros preparados para el combate mientras ella parecía ir a una fiesta de moda. —Si ustedes son hermanas, entonces ¿ella

