Tiempo actual Ese día fue el más feliz de toda mi vida, el nacimiento de Nicolás. Un par de lágrimas volvieron a salir, no hay nada más doloroso que la pérdida de un hijo. «No…» No sé si estás de acuerdo conmigo, pero su nacimiento es la prueba de la máxima expresión de la creación divina, ver a un ser tan insignificante depender de ti. Ese día creí que la felicidad por fin había tocado a la puerta, tenía a lo más importante; el amor. «Llevas dos botellas, está amaneciendo». Sí, pronto llegará tu existencia. Mira, creo en la felicidad, son momentos necesarios en tu vida, solo debemos comprender que no son para siempre. La humanidad ha malinterpretado ese concepto. Desean ser felices a cada momento y no es así, debemos darle paso también a la tristeza, las derrotas. Las experiencia

