“Una sonrisa como agradecimiento es más que suficiente” El ambiente fresco de esta mañana me había puesto la piel de gallina, eso sin mencionar que mi cabello se esponjo. Por otra parte, una sensación no me dejaba en paz desde que desperté. Una corazonada en mi interior me dio la sensación de llevarle la cadena a Ángela lo antes posible. Es como si me dijera que ella lo necesitará pronto. Pero, el problema no era mi tiempo ni siquiera el abrumador clima, sino que en realidad no sabía a dónde vivía Ángela y mucho menos tenía su número telefónico, ya que siempre que nos comunicabamos con ella era a través de celulares de la empresa y no el personal. Aunque, eso no me detendría. Sin embargo, necesitaba ayuda extra para poder dar con su paradero. — Oyes, no había necesidad de que me levan

