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1241 Words
Sara Al abrir la puerta me dejo en el suelo, y gateando observaba la habitación, me daba un poco de vergüenza hacerlo, pero no quería recibir un castigo. Era muy bonita, pero había ciertas cosas que no entendía porque estaban allí. -¿Por qué hay un cambiador para bebes? -Para cambiarte princesa – dijo como si la respuesta fuera obvia. -Pero yo no lo necesito, ya tengo 18 años. -Si lo necesitas – dijo firme -No, no lo necesito – dijo dando una patada en el suelo, no tenía ningún problema a la vejiga para tener que usarlos . -Mira…los pañales los vamos a introducir más tarde, pero llegara el momento en que los vas a usar, al igual que el chupete y el biberón. -Pero yo no necesito pañales – dije haciendo un puchero. -Eso ya lo veremos, además arias muy feliz a Daddy. -Valeee – no sabía porque pero el hecho de pensar que el sería feliz, me sentía feliz yo también. -Princesa, ve al baño y yo mientras te preparo la ropa, hoy vamos a comprar más ropa, que aquí solo tengo dos recambios. -Vale Daddy – dije yendo al baño; era amplio y bonito. -¡Ahhh! Daddy que haces – dije tapándome mis partes, que hacia el en el baño, ¿acaso no sabía que era la intimidad? -Vengo a bañarte princesa, y no te tapes que eres hermosa – dijo cogiéndome las manos -¡No! Yo se bañarme sola – dije tapándome de nuevo. -Me da igual, te voy a bañar igualmente – dijo muy serio. -¡No y no! Me voy a bañar yo sola. -Entra ya en la bañera -¡Que no! -Es la última vez que te lo digo, entra de una vez. -¡Que no Alan! – me cachis se me había escapado. -¿Cómo has dicho? – dijo enfadado. -Y..yo ¡no quiero! -Mira ya me he cansado, he intentado ser paciente aunque hayas roto muchas reglas pero ya me he cansado, ahora vas a recibir tu castigo por portarte mal – me cogió y me llevo a una habitación mientras pataleaba intentando salir de sus fuertes brazos. Me sentó en la cama y me puso boca abajo en su regazo. -Qu..e me va..s a ha..cer – madre mía que me va a hacer . -Te voy a dar unos azotes por portarte mal, como es la primera vez, voy a ser bondadoso y solo vas a recibir cinco azotes. -¡Que! No por favor, no lo volveré a hacer – dije al borde del llanto, aún recuerdo cuando mi madre me castigo así y no me gusto para nada. -No, asume las consecuencias de tus actos.. -No por favor – dijo pataleando. -Para o el castigo será peor – dije elevando la voz. Comencé a frotar su trasero, lo tenía suave como la bebita que es. Le di el primer azote - ¡ayy! Segundo azote – ¡aaaa¡ tercer azote – por favor para. cuarto azote – ¡yaaa¡ me duele. quinto azote – ¡aaa¡ –dije llorando. -Shhh, ya está princesa, no llores, ya ha pasado – dice acurrucándome contra su pecho -Daddy me duele – digo sollozando . -Ohh, lo siento bebe, creo que me he pasado un poco, mira vamos al baño y luego te pongo una cremita para que no te haga daño. -Vale Daddy – nos fuimos a mi habitación y entramos al baño. -Vamos entra en la bañera princesa – dice dándome un beso en la frente. Entro en la bañera que me cubre por los hombros. -Pon la cabeza hacia tras princesa – hago caso , moja y enjabona mi pelo, cuando ya estaba lavando el cuerpo y llega a mis pechos me pongo nerviosa . -Tranquila princesa, no te voy hacer nada, confía en mí. Comienza a enjabonarme hasta llegar a mi conchita y de nuevo me pongo nerviosa. -Shhh tranquila confía en mi – segué lavándome hasta que termina y comienza a vestirme. -¿Daddy me puedo vestir yo? -No princesa a partir de hoy te bañare y vestiré yo, ahora vamos de compras – dice cogiéndole de la mano. Fuimos al jardín y fuera había un bonito coche, me solté de la mano de Daddy y fui a sentarme en el asiento de copiloto, pero Daddy me cogió de la cintura impidiéndome subir al coche. -¿Qué crees que haces princesa? -¿Subir al coche? – dije obvia. -No señorita tú vas sentarte en una sillita de bebes – dijo llevándome a la parte trasera. -¡Que! No, yo ya soy mayor para sentarme en la sillita de bebes – dije intentando soltarme. -No tu eres un bebe y los bebes se sientan en las sillitas de bebes y hacen caso a su Daddy -Np quiero – dije pataleando. -¿Quieres recibir un castigo como el de hace un momento? – pregunto elevando el tono. -No, no quiero – dije agachando la cabeza. -Pues súbete a la sillita y no rechistes. Al llegar al centro comercial , me bajo de la sillita y me cogió de la mano para adentrarnos entre el bullicio de la gente. Una vez estábamos dentro , fuimos a la sección de ropa. -Hola ,¿quería saber dónde se encuentra la talla XS?- le dijo a una mujer rubia que estaba de espaldas. -Hola buenas tardes señor – dijo de forma coqueta sin percatarse de mi ausencia – La sección de la talla XS está por esa dirección, por favor acompáñeme - dijo caminando delante de nosotros moviendo las caderas de forma exagerada. Daddy la ignoraba completamente, solo me cogía de la mana y me sonreía de vez en cuando. -Aquí esta señor, aquí esta lo que busca – dijo desabrochándose el botón de la camisa. -Al pasar los minutos fuimos escogiendo la ropa, de vez en cuando me daba cuento de que la rubia esa, estaba mirando a mi Daddy. -¿Me estas escuchando bebe? -No lo siento, ¿Que decías Daddy? -Decía que ahora tenemos que ir a la sección de ropa interior. -¿Daddy no puedo ir yo sola? – pregunte notando como el calor subía mis mejillas -No ¿Por qué quieres ir sola? -No sé.., es que me da vergüenza- susurre sin mirarlo. -Bebe no tienes que tener vergüenza, es más, la veré cuando te la quite para hacerte el amor – susurro de forma sexy en la oreja. Me puse más roja de lo que estaba y eso hizo que Daddy soltara una sonora carcajada – Jajajaja… vamos antes de que nos cierren – dijo cogiéndome de la mano. -Hola,. -A hola, otra vez usted, que coincidencia – pero que dices, si no has parado de mirarlo. -Sí, que coincidencia, me gustaría saber dónde está la sección de la ropa interior – dijo restándole importancia. -Por aquí, necesita algo en especial – dijo cogiendo un sujetador n***o y un tanga del mismo color. -No, no estoy buscando nada en particular – dice intentando no hacer mucho caso a la dependienta. Aproveche que Daddy estaba distraído y cogí un conjunto muy bonito. -¿Daddy te gusta este? -S..si..si me gusta mucho – dijo nervio, mmm esto me gusta. -¿Y este? – dije. -Tan..nnbíen me gusta mucho, nos los llevamos todos. Gracias por vuestra paciencia Votar y comentar.
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