Sara
Mi pacifico sueño se vio alterado al notar como un objeto punzante atravesaba mi piel. Y al abrir los ojos, me di cuenta que era una enfermera cambiándome la vía.
-Hola Sara, estás en el hospital General Santa Cruz, debido a que tuviste un accidente.
-¿Me puedo ir ya por favor? - no me gustaban los hospitales, no me traían buenos recuerdos.
-No, antes tiene que venir el Dr. Fernández a verla y verificar que se encuentra en buen estado para poder darle de alta.
-De acuerdo, gracias – dije desanimada.
-De nada, ahora descansa – dice saliendo por la puerta.
A los 10 minutos o por allí, alguien toca la puerta y le doy permiso para entrar. Oh no, es el hombre que mató al que casi me viola, por una parte me alegra de verlo porque me salvo , pero por otra, tengo mucho miedo de que me haga lo mismo que él.
-Hola preciosa ¿Cómo estás? – me pregunta sentándose en la silla más cercana a la cama. ¿Se puede saber porque me estoy sonrojando?
-Tu, tu , tu mataste a ese hombre – dije con miedo.
-No no tranquila, no lo mate, solo lo herí lo suficiente para que se quedara inconsciente.
-¿No me va a volver a hacer daño verdad? – digo intentando ocultar el miedo ,el rápidamente se acerca y me abraza .
-Nunca nadie más te hará daño, sobre mi cadáver – me aprieto más contra él ,y le devuelvo el abrazo.
-Bueno y ¿Cómo te sientes?
-Bien, supongo que gracias a ti – dijo sonrojándome.
Alguien abre la puerta y es un hombre con una bata blanca.
-Hola buenos días señorita Núñez, soy el Dr. Francisco, y voy a ser quien les atienda ¿Cómo se siente?
-Me duele el cuerpo y estoy un poco mareada.
-¿Solo eso?- pregunta el doctor.
-Sí, solo eso.
-Señorita, si tiene miedo o algo es normal, ha sufrido una agresión y es normal que tenga miedo, incluso que tenga pesadillas, para esto, si quiere, le puedo recomendar unos bueno psicólogos, o también le puedo recetar unos somníferos para que duerma tranquila. Bien, ahora ,señor Alan necesito que salga un momento para poner al corriente a la señorita Núñez de todo, ¿podría salir por favor?
-Claro.
-Hola Sara, le hemos realizado una serie de pruebas. En ellas, hemos observado que presenta varios hematomas leves por todo el cuerpo y una contusión en la cabeza , de allí la venda en ella. Para los dolores, le vamos a recetar unos calmantes, y es muy importante que descanse y no se altere o estese. Necesito que me lo prometa.
-De acuerdo no voy a alterarme.
-De acuerdo.....su madre está ingresada aquí en urgencias.
-¡¿ Como que está aquí?!, tengo que ir a verla ahora mismo – digo con la intención de levantarme.
-Señorita Núñez, le pido que se relaje o tendremos que anestesiarla.
-Lo siento, por favor, dígame que le ha pasado a mi madre.
-Su madre ha sufrido una recaída, y necesita una operación de urgencia debido a que el cáncer ha avanzado por una zona muy delicada del cerebro, y si no se trata pronto, las probabilidades de morir aumentan a un 80% . Y una vez concluida la operación,
necesitara muchos medicamentos y asistir a rehabilitación y revisiones semanales.
-Bueno y ¿cuánto costará la operación?
-La operación es muy costosa al igual que los medicamentos y revisiones, en total serían aproximadamente unos 380.569 €.
-Pero eso es mucho dinero.
-Losé y lo siento señorita Núñez, ahora la dejo sola para que pueda pensar en todo – cuando sale empiezo a llorar, que voy a hacer ahora....
Pasan unos segundos y el hombre que me ayudo viene corriendo hacia mí.
-¿Estas bien? – pregunta sentándose a mi lado.
-No– dijo y lo abrazo, tarda unos segundos en reaccionar, pero luego me corresponde– es mi madre, ha tenido otra recaída y necesita una operación urgente sino morirá , y lu ...luego necesitara muchos medicamentos y revisiones. Con la paga que me dan, no podré pagar casi nada; soy una inútil – digo llorando y golpeándome con la mano la cabeza.
Me coge las manos con una suya y con la otra acaricia mi mejilla quitándome las lágrimas.
-Primero de todo no eres inútil y segunda, yo te puedo ayudar.
-¿Así.....cómo?– dice sarcástica – dudo que puedas ayudarme si no tienes mucho dinero.
-A eso iba,....yo soy Alan Kriptón.
-¿Ttu tu eres el dueño de una de las mayores empresas de coches de lujo, ese que sale en los periódicos? Pero no podría aceptar el dinero, es demasiado,...
-No, tranquila, no te preocupes por eso, pero tu tendrías que hacer algo a cambio.
-¿Y que sería eso que tendría que hacer?
-Mira, yo pagaría todos los gastos y tu seria mi babygirl , si aceptas esto, no os faltara nada a tu madre y a ti. Claramente quiero que todo esto sea consentido, y quiero que seas consciente de lo que vas hacer. Y sino aceptas, te voy a dar el dinero igualmente, nadie se merece pasar todo lo que tu has vivido. Pero realmente me atraes y quiero intentar algo contigo.
No sé qué es eso , pero nadie ha hecho ni haría algo así por mi de forma desinteresada.
-De acuerdo, acepto ser tú mm.
-Babygirl
-Si eso, Babygirl, pero...¿Qué se supone que tengo que hacer?
-Tranquila, ahora no te preocupes por eso, te lo explicare luego, ahora lo importante es tu madre, llamemos al doctor y si él te deja salir hoy, iremos a recoger tus cosas.
-Muchas gracias – le digo abrazándolo y besando su mejilla, pero al pensarlo mejor me separo de inmediato.
Al separarme me mira con una amplia sonrisa.
-Bueno, voy a ver que nos dice el doctor.
-Vale.
Cuando sale por la puerta suelto un suspiro debido a la situación, son muchas emociones de golpe. A los minutos entra Alan por la puerta con una gran sonrisa y un formulario en las manos.
-El doctor ha dicho que nos podemos ir, pero antes tenemos que firmar el formulario.
-Vale, ¿Dónde tengo que firmar?
-Aquí y aquí, vale ya esta todo, ahora cámbiate, cuando vuelva iremos a ver tu madre a su habitación. Y luego nos iremos a tu antigua casa para empaquetar las cosas – dicho esto sale por la puerta.
Me levanto y cojo la ropa que está doblada encima de una silla y me meto en el baño para que nadie me vea cambiarme.
Cuando salgo, Alan no está, así que decido ver que hay por la habitación. Al pasar por la ventana, me doy cuenta de que estamos en una de las plantas más altas, desde aquí se puede ver gran parte de la ciudad y si no me equivoco , al fondo puedo ver un conjunto de casas, todas están despintadas y una de ellas debe ser la mía, bueno era la mía, ¿Qué le voy a decir a mí madre?
El sonido de la puerta interrumpe mis pensamientos.
-Ya está todo, ahora vamos a ver a tu madre, está en la sala seis habitación 456.
-Vale, por cierto ¿Qué es eso que llevas en la mano? - digo señalando una bolsa pequeñita.
-¡Ah sí! Casi lo olvido, aquí tienes, son unas empanadillas de tomate, espero que te gusten.
-Muchas gracias, me encantan – le respondo con una sonrisa.
Salimos de la habitación y el rodea mi cintura con su brazo derecho. Me pongo un poco nerviosa, pero poco a poco se me va pasando el nerviosismo; cuando llegamos al ascensor, pulsa el botón 4 y descendemos hasta llegar a la planta.
Toco la puerta 456 dos veces ,y oigo un adelante.
-Por favor Alan, déjame hablar a mí – el asiente y entramos por la puerta,
-Ohh, hija mía ¿Qué te ha pasado?
-Nada mama, sin querer me caí, pero solo tengo unos moratones.
-Me alegro mucho, ¿Por cierto quien es este joven?
-Emm, este es Alan, mi...
-Novio señora, soy el novio de su hija – dice estrechándole la mano a mi madre.
-¿Y cómo es que mi hija nunca me ha hablado de usted?
-Vera señora, al ser un hombre adinerado , la gente invadiría su privacidad para saber cosas sobre mí, y para que eso no pasara queríamos mantenerlo en secreto hasta el momento oportuno.
-Oh, ya entiendo, me alegro mucho por vosotros hija, y tu jovencito a partir de ahora puedes llamarme Laura
-Con mucho justo – dice Alan
-Mama también quería decirte que..
-A partir de ahora, va a vivir en una residencia al campo libre, especializada en tratamientos contra el cáncer, también que tiene que prepararse para la operación para extirpar el cáncer – lo miro sorprendida, no sabía nada de eso.
-¿Pero hija, como vas a pagar la operación, la residencia y todas esas cosas; y lo más importante, donde vas a vivir tú? No me hace gracia que vivas sola donde vivimos, es peligroso.
-Laura no se preocupe por el dinero, no es problema, y su hija va a vivir conmigo.
-Lo siento, pero no puedo aceptarlo, es mucho dinero.
-Mama por favor hazlo por mí.
-Hija es mucho di...
-Mama por favor hazlo por mí – dijo con un nudo en la garganta, tengo ganas de llorar.
-Pero hija, si acepto no te voy a ver.
-Laura, no sé preocupe por eso, la iremos a visitar a menudo – dice rodeando mi cintura.
-Me alegra mucho que por fin hayas encontrado a un hombre de verdad.
-Yo también mama.
La puerta se abre de golpe mostrando a dos enfermeras
-Hola señora Laura, venimos a prepararla para la operación.
-¿No pueden dar unos segundos por favor? - pregunta mi madre al borde delas lágrimas
-Por supuesto, pero dense prisa – dice una enfermera saliendo de la habitación con la otra.
-Mama te voy a echar mucho de menos.
-Yo también hija, té echare mucho de menos, y espero que tu Alan cuides muy bien de mi hija.
-Así lo haré Laura.
-Sentimos interrumpir, pero nos avisan que en 5 minutos tenemos que estar en el quirófano.
-Adiós mama – le digo dándole un fuerte abrazo.
-Adiós hija – besa mi frente y las dos se la llevan.
-No espera ¡mama! no te vayas – grito intentando liberarme delos brazos de Alan, que es lo único que me impide ir tras ella.
-Shhh tranquila... - dice acariciándome el pelo – todo va a salir bien .
-¿Cómo lo sabes? - pregunto llorando y el me abraza más fuerte
-Losé porque he mandado al mejor cirujano de la ciudad a operar a tu madre – dice quitándome las lágrimas que corren por mi mejilla.
-¿Enserio?- pregunto un poco más animada.
-Enserio– me confirma con una sonrisa tranquilizadora.
-¿Por qué haces esto, porque me ayudas?
-No lo sé, ¿bueno quieres ir ya a casa ,?lo digo porque has tenido un..
-Nono, prefiero ir ahora a recoger todas las cosas, así estará todo listo antes.
-De acuerdo, pues allá vamos.
Subimos al coche y salimos del parking, antes de que le pudiera decir por donde girar para llega a casa, el giro hacia esa dirección.
-¿Cómo sabes dónde vivo? - pregunté intrigada y a la vez temerosa.
-Se muchas cosas sobre ti – dice sin apartar la visita del asfalto.
No digo nada más ya que su respuesta me dejo desconcertada, ¿Cómo sabía el eso?,¿quién se lo había dicho?, ¿Cuántas cosas más sabia de mí?, todas esas preguntas rondaban por mi cabeza hasta que la voz de Alan me llamó la atención.
-No me gusta nada donde vives
-A mí tampoco me gusta nada, pero era lo más barato que había.
-¿Bueno que planta es? - dice bajando del coche y rápidamente abriendo lamía.
-Gracias ,es la planta 7,y como el ascensor lleva roto hace 4 años tenemos que subir las escaleras.
-Tranquila no pasa nada, aquí me tienes a mí para cargar con todo – dijo sacando pecho, y comencé a reír por su comentario y luego él se unió también. Estábamos entrando a recepción cuando un grupo de chicos que estaban apoyados en la pared comienzan a silbar.
-¡Buen culo nena!
-¡Cuanto la hora!
-¡Ben si quieres divertirte un rato nena!
Alan aprieta la mandíbula y se pone delante de mí.
-Sino queréis problemas os recomiendo que os marchéis.
¿Y qué vas a hacer tu contra 5 personas ehh?
-Esto– se levanta un poco la camiseta, al hacerlo los chicos palidecen.
-Vale, vale, tranquilo solo estábamos bromeando.
-Más os vale.
-No les ajas caso, son unos gilipollas – me dice estrechándome contra él.
-Tranquilo estoy acostumbrada – Alan aprieta los puños pero sin engarbo no dice nada.
Subimos las escaleras hasta llegar al piso, al abrir la puerta, le dejo pasar primero y el me mira atónito.
-¿Que no te das cuenta?
-¿De qué?
-¡Os han robado!
-¡No! Tranquilo, tranquilo, esto es todo lo que tenemos, entiendo que para ti parce que nos hayan robado o algo parecido.
-Yo..- dice rascándose la nuca.
-Tranquilo, es normal, tú debes estar acostumbrado a tener muchas más en una habitación de las que hay en esta casa
-Yo....de verdad que lo siento.
-No pasa nada, bueno vamos a empaquetar mis cosas.
-Si vamos.
Al entrar en la habitación hay un colchón en el suelo, y una cómoda de noche y un pequeño armario.
Me acerco al pequeño armario y de allí saco una maleta mediana, cogí todas las perchas que están colgadas en el armario y las pongo sobre la cama.
-Esta es toda mi ropa, ¿puedes ir poniéndola en la maleta mientras cojo las cosas del baño?
-Claro– dice con una sonrisa.
Voy al baño y cojo una bolsa que está encima del váter y meto todas las cosas de aseo.
-Ya está todo – le digo
-¿Pues vamos no?
Holaa , espero que os haya gustado
Votar y comentar ; )