Comienzan a hacerles preguntas de rutina, sin tocar directamente el tema de los abusos. La tensión no cabe en mí porque él posa su mirada en mí a cada instante, buscando un punto de equilibrio en las emociones que experimenta en su interior. Paso saliva con mis palpitaciones alteradas. ─Señor Blackwell, podría indicarnos cómo comenzó todo ─pide su abogado. Sebastian hace una pausa tensando su mandíbula. ─Era un adolescente, me dio de beber, estábamos solos… ─Sus palabras se cortan y algo llama su atención. Giro mi rostro para ver lo que él y es a su padre entrar al juicio tomando asiento. ─¿Se encuentra bien? ─Pregunta su abogado─. ¿Desea seguir? ─Sí, lo siento ─Aclara su garganta─. No recuerdo mucho de esa noche, solo que ella estaba encima de mí haciéndome una felación sin mi co

