Charlotte Montalvo Bajamos del auto y miro el lugar escondido de la isla, hay un pequeño pueblo, con casas coloridas, varias tienditas donde venden artesanía y comida, Sebastian se coloca a mi lado llamando mi atención mientras que los guardias se posan a nuestras espaldas. ─Nunca pensé que una princesa como tú querría estar en un lugar como este ─dice y encojo mis hombros. ─Me gusta ─digo y comienzo a caminar. Parte del pueblo nos reconoce y nos saludan con emoción, los niños y niñas corren a nuestro alrededor tratando de llamar nuestra atención. Me carcajeo cuando veo a Sebastian en modo estatua sin saber qué hacer con los niños. ─¡Beso, beso! ─Vitorean y me atraen a él empujándome de la espalda. Tropiezo colocando mis palmas de sus pectorales, jadeo y le miro. ─Creo que quieren

