Luciano la llamó esos dos días dos veces cada día, Emma aún se sentía un poco perturbada, pero al mismo tiempo sentía una tranquilidad increíble al saber que podría contar con Luciano para ayudarle con Ryan, éste era muy terco pero tenía una admiración y respeto tan grande por su amigo que, con toda seguridad, le haría caso en lo que éste le pidiera. Alba asistía a estas conversaciones con una sonrisa un poco irónica en la boca, aunque no volvió a molestar a su amiga con comentarios como la primera vez, pero su sonrisa incomodaba un poco a Emma, la hacía sentir como implicada en un secreto o algo así. Al finalizar la visita de la mañana el doctor le había dicho que esa misma tarde le harían el Tac a su esposo porque la inflamación de la zona lumbar había cedido bastante, ya estaban por i

