Isole se quedó dentro de su dormitorio al menos cuarenta minutos más, no tenía nada que hacer ahí dentro, pero no quería salir y encontrarse a Shawn de nuevo y que comenzará a preguntar de nuevo, así que se quedó dentro el tiempo siguiente para asegurarse que él no estaría ahí. Cuando abrió, bajó a la cocina a buscar una jarra, según ella se había salvado de que alguien la viera, pero no tuvo tanta suerte cuando Tati la siguió y vio las rosas en su dormitorio. –¿Quién te dió eso? Isole se llevó la mano al corazón cuando la escuchó, no la esperaba ahí. –Nadie que te importe. –Por supuesto que si, esas flores se ven muy caras y no creo que las hayas conseguido aquí cerca. –¿Y donde se supone que las conseguí? –Afuera del pueblo, el señor Austen las trae bajo pedido. Si eran bajo

