Aunque Sarah pensó que las cosas irían mejor si ella simplemente desaparecía de la casa de Mark, no fue así. Addison se levantó y lo primero que hizo fue buscar a Sarah, al no encontrarla en ninguna parte fue directo con Mark. –¿Dónde está Sarah? –dudó. Mark se detuvo, miró el plato de comida que estaba sirviendo, no le iba a mentir. –Ella se fue a la granja anoche. –¿Y a qué hora va a regresar? –preguntó tomando el plato y lo llevó a la mesa –. ¿No va a desayunar con nosotros? –No –contestó Mark –. Seguramente comerá en la granja a partir de ahora y hoy me vas a acompañar a la granja así que ponte la ropa de siempre y nos vamos. –Puedo quedarme a esperar a Sarah. Mark respiró, debería esperar a que terminé su desayuno, pero de todas formas no lo hará mejor. –Escucha Addi

