Capítulo 48

1211 Words

La custodia no fue como en las películas. No hubo gritos, ni luces blancas cegándome, ni policías hablándome al mismo tiempo. Hubo silencio. Un silencio espeso, administrativo, casi aburrido. Como si yo fuera un trámite más. Los policías que me trajeron hasta la estación, se podría decir que eran casi amables. O tal vez era porque yo estaba tan callada y cooperadora, que les daba lástima o curiosidad ya no sé. Me sentaron en una banca de metal, con las manos libres, la espalda recta contra la pared. Nadie me habló durante un buen rato. Nadie me preguntó si estaba bien. Nadie me ofreció agua. Yo tampoco lo pedí. Estaba… tranquila. No en paz. No aliviada. Tranquila como cuando ya pasó lo peor y el cuerpo, agotado, decide dejar de reaccionar. Escuchaba pasos en el pasillo. Voces apaga

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD