Aria:
Hace frio arriba en las montañas
Harlequinn me asegura que mi argumento es inválido. Es decir, estamos muertos, nuestra piel siempre esta fría, pero, aunque parezca una locura creo notar aún más frio cuando estoy aquí arriba.
La presión aquí es menor, y por eso baja el oxígeno, lo cual no debería afectarme ya que tampoco respiro. –Es inválido – se sigue repitiendo su respuesta en mi cabeza. ¿Lo ven? Una completa locura.
-Es un acuerdo de paz. Unirse a nosotros.- decía aquel sujeto. Por su forma de vestir se podía decir que trabajaba para el palacio. No sé cuántas veces teníamos que rechazarlos para que por fin nos dejaran en paz. Aquel sujeto parado frente a todos se podía considerar un "vampiro especial"
Mientras que nosotros somos considerados y catalogados como "vampiros marginados"
¿Enserio lo éramos? ¿Acaso éramos inferiores a ellos? ¿Era una marginada? ¿Una proscrita? ¿Una paria? ¿Y a quien mierda siquiera le importaba?
Recuerdo ver ese día como ciertos vampiros, y ciertas familias daban pasos adelantes, ellos aceptaban, ellos se iban.
Traición.
Recuerdo ese día siempre, y como poco a poco, y día tras día, vampiros de mi círculo, vampiros como yo, vampiros marginados se unieron al reino, para seguir las leyes y normas de los actuales gobernantes. El rey Levi y la Reina Alice. ¿Los actuales dueños de todo el reino?
Levi y Alice ya llevaban gobernando el reino durante años cuando fui consciente de las cosas que pasaban, aunque quizás no con tanta claridad a unos 14 años de edad, para ese tiempo solo me contaban historias de cómo eran las cosas antes de que yo naciera, o ya sea porque aún no existía o porque era muy pequeña como para recordarlo.
Sé que mis padres se negaron, conozco a muchos vampiros que se negaron a unirse a los reyes.
-Dylan, ve a decirles a tus reyes que nunca nos tendrán a todos.- esa era la voz de Raida, y así ha mandado a volar a aquel vampiro. Y pronto lo veo marcharse al igual que cada día desde que tengo memoria, y desde que su visita casi se ha transformado en rutina.
Lidius me abraza y me asegura que nosotros nos mantendremos fuertes, no comprendo cuales pueden ser las ventajas o desventajas de unirse a esos reyes, pero por el momento solo sé que mi lugar está aquí. Donde hace frío, aunque no se respire. Donde mi argumento es invalido, y donde al parecer estoy completamente loca.