Me despierto con un ligero dolor corporal, recuerdo la noche intensa que pasé con Damián y una sonrisa se dibuja en mi rostro, me muevo y lo busco, nuevamente no está. Me incorporo en la cama y no hay nada de él alrededor. Perfecto, hago mi camino al baño, me ducho y salgo, todo de forma mecánica, ya que no me gusta esta sensación, me siento como una cualquiera, con esposo y amante. Dios, ¿Qué estoy haciendo? Debo parar esto, voy al clóset y encuentro un vestido azul con un abrigo n***o. Nuevamente una nota. “Ésta debe ser catalogada como la mejor noche de mi vida, haberte tenido en mis brazos fue lo mejor que pudo pasarme, haberme dormido a tu lado y despertar viéndote fue increíble, quiero que esto se repita cada día de mi vida, pero debo pedir perdón por mi falta de tacto y lo bes

