Mientras pienso en todo lo que ha pasado hoy, siento que alguien toca mi espalda y aunque no tengo deseos de ver a nadie, acabo sonriendo con el solo hecho de ver a Damián parado detrás de mí. - ¿Estás bien? - No, pero no es tu culpa, siento que hayas tenido que ver eso y ser parte de esta familia, porque tengo muchas ganas de decir cosas malas de todos ellos. - Dilo, ¿cuándo has visto que yo pase tiempo con ellos o que comparta algo que tenga que ver con los Rivadeneira?. Me mira y mi mundo se paraliza, sé que debería estar casándome con alguien que me ame, pero la verdad es que no me molestaría si el novio fuese Damián. - No mancharía nuestro encuentro después de años, solo por hablar mal de ellos - Digo a modo de chiste. - Ja, ja, ja, siempre fuiste demasiado amable, a veces m

