Descanso

1116 Words
He estado tan atareada con las cosas de la empresa y la planificación de la boda de Alfredo que ni siquiera me dí cuenta de que mi cumpleaños ya había pasado. De no ser porque el papá de Alfredo lo mencionó, no lo habría recordado para nada.  Me alegré de que haya preguntado qué me gustaría hacer, porque eso me dio la oportunidad perfecta para irme con Emilio a Nayarit. Así que les dije que quería tomarme unos días libres fuera de la ciudad y, aunque a Alfredo le molestó mucho mi negativa a informar a dónde iría, tuvo que comportarse cuando su padre le llamó la atención para que respetara un poco mi privacidad. Es curioso darme cuenta de que, aunque Alfredo me ama (o al menos eso dice), no fue capaz de recordar mi cumpleaños. El suyo es caso aparte, ¿Cómo podría yo olvidarlo? Si es el día en que se casará con Martha, pienso con un poco de amargura.  Antes me sentía segura de ese amor que dice que me tiene, pero desde el día que me encontré con Lenny no he dejado de pensar en todas las cosas que me ha dicho y hecho, en su forma tan abrumadora de ser, en la forma que tiene de querer controlar todo lo que hago o la gente que me rodea… Quizá no sea tan sano que sea así. También fue bueno que el señor Fabián haya hecho que Alfredo revisara algunas de las cuentas de los negocios que hizo y salieron mal. No espero que me paguen ese dinero, ni siquiera creo correcto cobrarles, teniendo en cuenta todo lo que han hecho por mí, pero sí me interesa un poco saber qué hará Alfredo para justificar esos 300 mil pesos de pérdida. Con toda esa carga de trabajo, no me lo crucé en toda la semana, más que para atender las cosas de la boda o desayunar.  Viernes por la tarde Termino mis labores en la oficina y me voy a casa rápidamente para hacer mi maleta y caigo en la cuenta de que no tengo nada para ponerme. Ha pasado tanto tiempo desde la última vez que salí a relajarme que no tengo ni un solo traje de baño o algo que se le parezca. Guardo mis pastillas anticonceptivas en la pequeña maleta, junto con mis enseres de limpieza y pienso distraída en que tendré que comprar lo que haga falta cuando llegue a la casa de Emilio. Salgo disparada hacia la salida y, justo cuando me voy alejando de la finca, veo como el coche de Alfredo da un frenazo para detenerse sin chocar con la reja. Sale del coche y da un portazo mirando hacia mi dirección con furia pero no me detengo. Sé que si lo hago, encontrará la forma de convencerme de no irme y en verdad, quiero pasar un tiempo lejos de él.  En el aeropuerto, compro mi boleto rápidamente y agradezco no llevar nada de equipaje, pues así puedo elegir un vuelo próximo sin tener que declarar nada. Mi viaje es rápido y sin contratiempos, lo cual es agradable, dado lo poco que me gusta viajar en avión. La parte más pesada de esto es viajar en coche. Es curioso que voy a tardar en llegar hasta Guayabitos lo mismo que tardé en llegar a Puerto Vallarta desde la Ciudad de México. Si la distancia hace que no me odies tanto Aunque es un precio muy alto El que tengo que pagar Yo te lo juro, pagaría con tal de que fueras mía O que al menos prometieras una oportunidad más (1) La canción sale en modo aleatorio y me parece curioso que salga justo cuando he tenido que atravesar casi medio país para estar con él. Cuando he tenido que atravesar esta enorme distancia para poder tener un pequeño momento de paz. Llego a la casita y veo que las luces de la segunda planta están encendidas. Genial, él ya está aquí.  Despacho al taxista luego de darle una pequeña fortuna por haberme traído hasta aquí y veo con horror que son casi las 11 de la noche. Imposible que las tiendas sigan abiertas a esta hora.  Entro en la casa y Emilio me recibe en la sala con una enorme sonrisa. -Pensé que no vendrías.- Dice mientras se acerca para quitarme la maleta y me da un abrazo. -Tenía que hacerlo, no puedo más con el trabajo.- susurro mientras me recargo en su pecho. -Deberías renunciar entonces… O pedir que alguien te ayude con todas esas actividades. No creo que sea justo o que esté dentro de tu contrato hacer todo lo que haces.- -No es eso, simplemente quiero ayudarles un poco por todo lo que han hecho por mí estos años.- -Han pasado ocho años… Y yo te amo desde hace diez.- -Yo también…- susurro bajito mientras siento sus labios recorrer toda mi cara. Estoy a nada de pedirle que vayamos a la habitación cuando mi estómago retumba en la silenciosa estancia y siento cómo el momento que teníamos se rompe. Siento mi cara arder de vergüenza y Emilio me regala una sonrisa tan tierna que siento que me derrito por dentro. -Ven, vayamos arriba para que te muestre tu habitación y tomes un baño en lo que preparo la cena.- dice mientras toma mi mano y comenzamos a subir por una pequeña escalera que nos lleva al segundo nivel de la casa. -¿No nos quedaremos juntos?- pregunto con cierta decepción.  -Uhm… Me gustaría, pero quiero que sea porque así tú lo decidas, no porque te sientas presionada por mí. Nunca ha estado entre mis planes que hagas algo que no quieras.- -Es lo que yo quiero.- -No… Yo también quiero pero tienes hambre… Debo cuidar de ti…- -Sólo bésame… luego podremos hacer lo que tú quieras.- -No… Debo preparar tu cena… me esforcé en esto y quiero que lo disfrutes.- -Uhm… Está bien. Ya puedes ir abajo, voy a bañarme.- contesto, de pronto furiosa por su rechazo. -No te enojes… Mira cómo me tienes.- me acerca a su cuerpo y siento su erección rozar contra mi trasero. -Ya tendremos tiempo para eso, sólo quiero que comas algo y te relajes… déjame cuidar de ti.- dice en tono lastimero y siento que mi mal humor se disipa. -Está bien… Lo siento.- digo mientras giro y lo abrazo de la cintura. -¿Quieres comer aquí o abajo?- pregunta mientras besa mi cabello- -Abajo está bien.- -Entiendo, te dejo para que te asees.- dicho eso, sale de la habitación y por fin puedo tomar un baño.  ______________________ Roberto Livi / Rudy Perez. 2007. La distancia [Canción]. En Panteón Rococó. Sony BMG.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD