- Necesito ropa – avisó la rubia – la mía no me gusta o me queda mal – Victoria no dijo nada solo esperó - ¿este o este? – salió con dos vestidos en las manos uno de varios colores y uno rojo, que ella reconoció enseguida. - El rojo no – dijo intentando no sonar grosera ni mezquina – ese vestido le gusta a Valentín y lo quiero usar para él – Mili le sonrió, jama se hubiera imaginado a Victoria recordando detalles como ese. - Igual es muy corto para mí – dijo y fue a dejarlo, regresó con el vestido de colores puesto – creo que me gusta. - Te queda muy lindo – le dijo al verla – con tus zapatos azules va a quedar genial – Mili giró sobre sí misma, el vestido le encantaba. - Cuando puedas caminar vamos de compras, estoy cansada de mi ropa de prostituta cara – dijo sonriendo. - ¿Quién te

