- ¡Estoy harta de estar en la cama! – Victoria gritaba a sus hermanos que uno a uno iban abandonando la habitación. Después de pasar ocho días internada le habían dado el alta, pero debido a las heridas de sus pies no podía pisar por un tiempo, sus hermanos, Bruno y Valentín la cargaban de aquí para allá, pero su naturaleza inquieta hacia que la situación la pusiera de muy mal humor - ¡y no quiero ver a nadie! – les gritó al ver que Nico y Lucas seguían allí, aguantando su temperamento, llevaba una semana en esa postura y cada día que pasaba era más insoportable, ella lo sabía pero no podía evitarlo, desde pequeña que no se quedaba quieta más de cinco minutos y la situación la enloquecía, sus hermanos se miraron y suspiraron, necesitaban cargarse paciencia para soportarla. - Me voy un rat

