- A todos nos pasa lo mismo – dijo Patricio – pero hay que ponerle límites, por su bien. - Así es mi querido amigo – se subió al su moto – nos vemos engendros, que descansen. - Buen viaje – dijo Pablo y Bruno salió de la residencia. Casandra aún dormía cuando Victoria llegó, así que decidió no hacer los berrinches de siempre rompiendo y arrojando cosas, en su lugar se metió al baño para relajarse, estuvo en la bañera como media hora y cuando tenía la piel arrugada salió. Se puso uno de sus nuevos pijamas, se peinó y se metió a la cama. Al rato vinieron a llamarla para cenar pero ella ya había caído dormida profundamente. Al otro día amaneció lloviendo, así que las niñas decidieron quedarse en la cama haciendo nada, vieron películas, jugaron a los vídeos, cantaron con el karaoke de Vi

