- Flojos – dijo la niña, sacando una risa a los presentes. Juan no dejaba de mirarla, a pesar que Patricio lo golpeaba a cada rato para que no lo hiciera. - Estás muy cambiada Victoria – dijo un chico rubio de grandes ojos azules, un modelo, pero a Victoria siempre le había parecido un tonto. - Gracias Jorge – dijo ella – me hizo bien el verano. - Muy bien – dijo él repasando su cuerpo de arriba abajo – va a ser un poco raro ahora jugar al fútbol con vos – ellos siempre jugaban enfrentados y él era torpe al marcar a la niña, no le importaba derribarla como si se tratara de un chico más – me va a costar mucho no pensar en cosas sucias cuando te tenga que marcar – dijo con una sonrisa pícara en el rostro, la cual desapareció al recibir un fuerte golpe en el estómago por parte del mellizo

