No pude dormir en toda la noche, salí de nuestra habitación en silencio para no despertar a Elli y fui a ver a Agatha, siempre me tranquilizaba, quizás me transmitiría un poco de su tranquilidad al verla dormir. La luz de la luna entraba por su ventana y se posaba justo sobre ella; sus largas y frondosas pestañas descansaban sobre unas regordetas y rosadas mejillas, era tan linda que no tenia dudas que seria muy guapa al crecer. Luego de un rato fui a la cocina por un vaso de agua y luego a sentarme en el sofá, no quería despertar a nadie; no sé cuanto tardé en dormirme, pero cuando por fin lograba conciliar el sueño ahi en el sofá mi celular comenzó a sonar, sacándome del reposo. — Aló,... —Anda abre, y ayúdanos a entrar unas cajas, mira que tener que madrugar por tu culpa.... Le cor

