Presente Thomas. Ahí estaba ese maldito infeliz, tratando de arrebataron lo que más amaba en este mundo, mi familia, corrí en ayuda de mi hermano y mi suegro, Eloisa recogió a Agatha y la llevo a un rincon alejado donde no pudieran hacerle daño, mientra yo trataba con el lunatico frente a nosotros. El arma en manos de Nicolás se blandia peligrosamente entre Gustavo y Fernando, y aunque eran muy fuertes, la adrenalina le daba fuerza para luchar contra ellos; traté desesperadamente de quitarle el arma de entre sus garras, mientras mi hermano lo sostenia por los brazos sin exitó de un buen agarre por detrás; y Don Fernando ayudaba a mi hermano tratando de afirmarlo como podía, pero en cuanto Nicolas reconoció la presencia policía en el lugar, volvió rápidamente el arma hacia él. Traté de ha

