… Escucho a Lulu ladrar, la puerta de casa a punto de ser derribada por tanto golpeteo, saliendo con dificultad de cama y por poco dejando mi dentadura en el suelo tomo camino rápidamente a la puerta. La claridad del día por toda la casa, al abrir encuentro a mis padres, mi hermana y su pareja, los cuatro entran, Raquel y Eduardo me dan una mirada que sé a qué se debe esta visita repentina. –Hija, ¿Cómo estás? –papá me da un abrazo y un beso, observo a mamá buscar por toda la casa. – ¿Que le sucede a ella? – ¿Donde esta Samantha Louis? ¿Dónde está ese ingrato? –confundida le miro. – ¿De qué hablas? ¿Qué ocurre? – ¿Donde esta Bruno? Quiero ahorcarlo con mis propias manos. – ¿Cómo puedes pensar que está aquí en mi casa? Soy ridícula, pero tampoco tan miserable para dejarlo entrar a

