CAPÍTULO 33

2177 Words

 —¿A quién debería llamar? —No quería tocar puertas porque no sabía quién estaba dónde. Tenía la nariz tupida. Busqué entre mis contactos y encontré primero el número de Gregorio, lo marqué mientras bajaba a la cocina para tomarme dos píldoras. Una voz ronca y somnolienta contestó— ¡Gregorio! Ese imbécil olvidó mis alergias ¡O me quiere matar por asfixia! —¿Qué? ¿Por qué? —¡Las rosas, soy alérgica a las rosas! —Escuché un golpe y una maldición. —¿Cuáles rosas? ¿Armas un drama por un triste ramo de rosas? —¿Un ramo? ¡Cubrió toda la maldita habitación con ellas! —¿!QUÉ!? Ya voy, ya las saco ¿Dónde estás? —En la cocina. —Quédate allí hasta que te avise.   Escuché en el piso superior algunos pasos apresurados, abrió la puerta y la cerró de un golpe… Creo que despertó a todos con ese p

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD