Capítulo 9

2060 Words
Día 10 Esa mañana me desperté pensando que tenía muchas cosas que hacer y me llamó la atención no ver a Sofía por ningún lado, de todas formas no me preocupe y me centré en continuar con mis planes, ya me tomé suficientes vacaciones y es momento de continuar con lo debido. Tenía demasiados planes a tener en cuenta y a está altura no sabía quien debía ser el siguiente en mi venganza. Pero estaba pensando que la siguiente sin duda debía ser la profesora María, nunca voy a olvidar cuanto odiaba a está mujer. Puede que muchos no sepan que en realidad yo soy lesbiana, siempre lo fui para ser precisa y esta profesora solía burlarse de mi frente a todos por mi orientación s****l. Siempre decía comentarios discriminatorios sin importarle a quien podía herir, recuerdo que teníamos un compañero gay, pero el nunca se atrevió a expresarlo por miedo a las burlas de está sultana. Creo que hoy le tocará pagar a la muy bicha, bueno, no hoy, ya será mañana. Bajé a desayunar sin problemas y sin ver a Sofía, pero cuando me miré al espejo algo llamó mi atención. Se trataba de mi, mi reflejo en el espejo no era nada acorde a como yo me estaba moviendo en el mundo real y eso me asustó mucho. Pero luego recordé que somos dos almas en un cuerpo e intenté pensar que ese reflejo era Mar y que no podía ser un clon o algo así, como las películas de miedo que mi hermano me obligaba a mirar. —Hola —Le dije a mi reflejo y de repente esté pareció querer hablar. —Hola Noha —Contestó, eso me hizo sorprender de una forma totalmente sorpresiva. —¿Tu… —Me interrumpí a mi misma quedándome totalmente callada. —Soy Mar, la otra alma dentro del cuerpo y la verdadera dueña de esté, supongo me conoces muy bien —Dijo la voz que provenía del espejo, la tranquilidad con la que lo decía era tan grande que daba miedo. —Hola Mar, siento todos los inconvenientes que estoy causando y prometo dejar tu cuerpo cuando tenga la posibilidad —Mis palabras no parecían tranquilizarla, pero tampoco parecía que estuviera demasiado en mi contra. —No importa, de todas formas puede que no tenga futuro y pase el resto de mi vida en la cárcel —Fue lo único que ella pudo decir y yo recordé todos los asesinatos que cometí. —Lo siento, yo los asesiné y quité todas las pruebas, te prometo que jamás irás a prisión por ello —Sabía que mis promesas podían no tener ningún sentido, pero realmente quería que viera que no era nada personal, ella fue elegida por el universo. —¿Puedes hacer promesas como esas? —Preguntó sarcástica y yo asentí con la cabeza para que viera mi seriedad. Era evidente que todo lo que yo hacía no tenía ningún sentido y sabía que sin importar lo que pasara seguiría sin tener sentido alguno, pero me esforzaba ciegamente porque esto funcionara de alguna manera. No quería que ella pensara que era algo personal porque no era así, las cosas para nosotras no se habían dado como deberían darse y siempre intento hacer lo mejor que puedo, pero realmente no soy humana, soy un alma, un espiritu y la venganza es lo que me crea y al mismo tiempo me destruye, no hay nada que pueda hacer para cambiar eso. Cada parte de mi perdía notorio sentido al pensar en esto y yo también, no sabía hasta que punto la vida era buena para mi, pero sabía que no tenía más opción que continuar. El tiempo era claramente limitado y cada vez quedaba menos para que todo esto terminara finalmente, podría tener la pausa que tanto deseo y la historia finalmente podrá llegar a su fin. La lista poco a poco se iba acortando y quedan tantas pocas personas para que esta venganza acabe que al final da gusto, demasiado gusto. Mis ganas de vivir poco a poco se iban esfumando y a esta altura ya no sabía como manejarlo. En ese momento miré el reflejo de la persona que me hablaba, era mi propio reflejo solo que esté tenía vida propia, era demasiado extraño pero no más de lo que me había pasado a mi. Morir de repente y entrar en el cuerpo de una chica que lleva diez años en coma y poder manejar su cuerpo como si nunca hubiera estado en coma, eso realmente era algo extraño. ¿Acaso el problema estaba en su alma y no en su cuerpo? Digamos que si, su cuerpo estaba completa y enteramente sano, era su alma la que estaba dormida y cuando yo comencé a manejar su cuerpo de aquí para allá, parece que ella despertó. Eso la hizo despertar, no es mucho pero es tanto como esperaba, se siente bien al pensar en eso. Por algún motivo su alma seguía atrapada en el limbo sin saber a donde ir, a la vida o a la muerte, mientras tanto su cuerpo se iba recuperando de sus heridas hasta el punto de quedar totalmente sano e intacto. —El universo me escogió para ser tu envase y aunque se supone que debería ser algo bueno, porque siento que es una poderosa maldición —Dijo ella con una tranquilidad que seguía sorprendiéndome, ¿Cómo podía decirlo de esa forma? Era totalmente siniestro. —Yo fui una maldición para ti, pero en cambio tu fuiste mi mayor bendición, guía y apoyo —Fue lo único que pude decir, algo en ella me gustaba y me hacía sentir tan bien. —¿No más asesinatos? —Preguntó dudosa y al mirar esos ojos brillantes y llenos de vida, no tuve manera de rechazar su oferta, realmente era hermosa. —No más asesinatos, lo juro —Dije tranquilamente y de repente algo me salió de entre los labios— Te veo y me dan ganas de besarte, lastima que tenemos el mismo cuerpo y no podemos besarnos —Mis palabras la sorprendieron bastante pero no pareció nada disgustada con ello. —Lo más gracioso es que yo te dejaría besarme, aunque no puedes hacerlo y además no deberías olvidar que soy una niña de nueve años atrapada en el cuerpo de una mujer de diecinueve —Comenzó a decir ella tranquilamente y eso fue suficiente para querer hacer más que ello. —Te ayudaré a crecer si quieres —Solté de repente y ella se rió. —Tentadora oferta —Su sonrisa era tan compañera, me daban ganas de abrazarla, ¿Desde cuando tengo estos sentimientos por la dueña de este cuerpo?— ¿Como terminamos hablando de besarnos? —Preguntó riendo y yo simplemente le resté importancia. Hice algo que sabía que no estaba bien pero de todas maneras no me pude contener, mañana debía comenzar las venganzas de nuevo y ahora solo quería disfrutar a mi manera. Terminé poseyendo el cuerpo de Sofía la cual volvió pronto y Mar pudo retomar el control de su cuerpo. Antes veía ese cuerpo al espejo y no me producía nada, pero ahora cuando lo veo siento que estoy frente a la persona de mi vida. —¿Quién dijo que no podíamos? —Pregunté de repente y ella pareció achicarse un poco. —Soy hetero, creo —Lo último lo dijo de una forma que me causó bastante gracia. —No me molesta si eres una hetero curiosa, mañana comenzará de nuevo el drama y quiero disfrutar este momento contigo, no se porque pero eso es lo que quiero —Mis palabras sonaban tan musicales que casi no parecían mías, pero ella pareció entenderlo. —No prometo ser buena en esto, recuerda que tengo nueve años mentales y diecinueve físicos —Contestó ella nerviosa pero a mi me dio igual, ¿Cómo terminamos así? Ni idea, pero supongo que no hay que tener mucha idea de nada últimamente. Sin previo aviso uní sus labios con los míos y la besé plenamente en esos labios carnosos que tenía, esperaba con ansias algo que probablemente no pasaría, besarla con mi cuerpo pero ahora esto es todo lo que puedo hacer. Ella me por la cintura y yo la tomé del cuello reafirmando este beso que mantenía una nosotras totalmente diferente. Siempre me catalogué como lesbiana, pe ro fueron pocas las mujeres que alguna vez besé. Recuerdo que una vez besé un hombre, en ese entonces era una lesbiana curiosa, porque siempre me atrajeron las mujeres más no los hombres y por eso quería intentar besar un hombre y saber como se sentía, pero la verdad es que no sentí nada, fue como besar un jarrón, no me desagrado pero tampoco sentí nada. Con las mujeres si me pasó de sentir atracción fuerte, pero con Mar las cosas se intensificaron y la pasión que sentía era más que atracción física, se que sonará muy cliché, pero esto se sentía como amor. El corazón se me ensanchaba cada vez más y no sabía que hacer con todo esto que estaba experimentando y a pesar de que ella era una niña atrapada en el cuerpo de una mujer, muy hermosa cabe aclarar, ella estaba dispuesta a ofrecerme cuanto su cuerpo pudiera darme, era evidente que yo causaba más de lo que ella estaba dispuesta a aceptar y eso era la plenitud absoluta para mi. Su cuerpo junto al mío hacía erupción en un volcán de amor tan grande que resultaba implacable, no sabía porque era ella la que provocaba tal emoción pero sabía que la quería y su cuerpo en este momento era el paraíso de mi alma. Abracé su cuerpo fuertemente mientras seguía besándola y pensando que finalmente mi alma estaba en el lugar correcto y que no había nada en el mundo que pudiera completarme. —La vida es un conjunto de ideales —Dijo de repente apoyada en mi pecho. —La vida es un centenar de idas y vueltas sin ningún valor que te hacen preguntarte si todo lo que crees correcto, realmente lo es o solo te estás ilusionando tontamente —Murmuré yo pensando en la nada y recordando que la vida era más de lo que pensábamos. Los ideales son un tonto recuerdo de una realidad inoportuna e irreal, me gustaría pensar en que circunstancias uno se entrega a ella sin pensar que las cosas podrían cambiar. Mis recuerdos es iban poco a poco esfumando como el viento y la nada se que nada volverá a ser de la forma que debería, al final todo termina de la misma manera que comenzó y nos damos cuenta que hasta ahí llegamos, algo lamentable, pero la realidad es que es mucho más de lo que debería ser. Abracé con más fuerza a la chica a mi lado e intente pensar una manera de no hacerla tan complicada, me gustaba todo de ella y sentía que mi corazón se caracterizaba de está forma. De repente recordé a mi hermano y me puse a pensar en todo lo que había pasado. Antes de que el huyera como un cobarde, solíamos ser buenos hermanos, éramos mejores amigos y nos queríamos como nadie, pero luego se escapo y yo tuve que pagar por sus tonterías, al final lo odie con tanta fuerza que incluso muerto seguiría odiándolo. La realidad es tan subjetiva que no tiene solución, no tiene razón de ser y no puede arreglarse con nada. Odiaba todo, detestaba la vida en sus multiples facetar y me recordaba a mi misma que no estaba viva, me costaba pensar que no estaba viva y que yo simplemente era un recuerdo perdido de algo que probablemente hasta ahí llegaría y nada más. —Todo es tan perfecto que da miedo —Dije involuntariamente y Mar me quedó observando. —¿A que te refieres? —Preguntó ella confundida. —Estoy muerta y algún día me tocara partir, no estaré contigo para siempre y eso me da miedo —Contesté yo y de repente me quedé dormida. No sabía que me depararía el futuro, pero realmente deseaba haberla conocido antes de morir y haberla cuidado, de está forma podría haberla ayudado y conocerla, tal vez si las circunstancias fueran otras, ella podría haber sido ese amor que tanto había esperado y anhelado.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD