Tras algunos días internada en observación, finalmente tuve la oportunidad de irme del hospital a la que era la casa de Mar, aún no me acostumbraba totalmente a la vida que estaba enfrentando, pero realmente estaba dispuesta a intentar manejar las cosas de la mejor forma posible, al menos tenía la esperanza de que así fuera. Estaba bastante nerviosa ante la idea pero quería que pronto las cosas comenzaran a tomar rumbo.
En cuanto llegué, me di cuenta de que las cosas serían un poco diferentes a lo que tenía pensado y eso me sorprendió. Mar no tenía la vida que yo tenía, ella era prácticamente millonaria. Vivía en una enorme mansión de tres pisos, con piscina, gimnasio, jacuzzi y todo eso que vemos en películas de EEUU. Mientras viajábamos pude enterarme un poco de las cosas y resulta que el padre de Mar es uno de los empresarios más importantes del país.
Nota mental: Esté dato me será muy útil.
Al entrar tuve la posibilidad de poder recorrer la casa enteramente y de esta forma conocerla un poco, a ellos no les parecía raro que estuviera tan desorientada porque la última vez que los vi tenía nueve años y las cosas no eran tan simples en ese momento o al menos imagino que no. El chico que decía ser mi hermano era un dos años menor y acudía a mi misma secundaria pero en la zona vip, imagino que Mar habría estudiado ahí si hubiera estado sana.
Luego pasó bastante tiempo en el que ellos dos analizaban que hacer conmigo, quedé en coma a los nueve años y por ese motivo no creen que esté capacitada para cursar la secundaria, pero como yo soy Noha puedo hacerlo y me tocó demostrarles que si estaba preparada para ello y que no lo vieran como estudio sino como la vida que no pude tener.
—No lo se hija, no has terminado ni la primaria —Dijo el muy calmado pero yo no planeaba ceder.
—Claro que puedo porque soy inteligente, además no lo vean como estudio sino como un deseo. Quedé en coma a los nueve años, me arrebataron la oportunidad de ser una estudiante de secundaria y de hacer amigos de mi edad, realmente deseo poder hacerlo aunque no me vaya demasiado bien, es mi deseo —Dije haciéndome la victima para que se sientan mal y pareció funcionar.
—Hagamos algo —Soltó de repente la madre de Mar— Iras esté año a la secundaria y el próximo año tendrás una tutora que te ayudara a terminar la primaria y luego la secundaria para que pronto puedas ir a la universidad. ¿Estamos todos de acuerdo? —Preguntó lo último observándonos y ambos asentimos con la cabeza sin dudarlo.
Eso fue bastante bueno, luego tuve la oportunidad de descansar y dormir un rato. El tiempo fue pasando y finalmente pude volver a clases, pero estaba totalmente preparada, use todo ese mes que estuve encerrada en la mansión para armar todo mi plan. La verdad es que claramente habrían personas involucradas de la cual no ejecutaría nada hasta regresar a la secundaria, pero las personas principales ya están en mi armario y tengo planes infalibles para que ellos paguen muy caro todo lo que me hicieron y el estatus vip de Mar me será muy útil.
DÍA 1 (Amara)
Así fue como mi querida nueva madre me llevó a la secundaria, al entrar me encontré con los chicos del consejo estudiantil que me dieron la bienvenida de forma cordial. Todos se veían muy apuestos y las chicas eran claramente hermosas, muy arregladas y producidas, todo lo contrario a mi. La verdad es que no se maquillarme por ende no maquille el cuerpo de Mar, pero es bellísima y luce perfecta sin maquillaje.
—Bienvenida, soy Ana, la secretaria de la presidente y ella es la presidenta Rubí —Dijo la simpática chica que estaba frente a mi, era rubia, hermosa y sus ojos esmeraldas eran perfectos.
—Hola, soy Mar Cobalto —Correspondí de forma alegre sus palabras y los chicos quedaron totalmente sorprendidos.
—¿La hermana de Hernán Cobalto? —Preguntó la chica y yo asentí con la cabeza— ¿La hija del fundador de los hoteles Cobalto de cinco estrellas que están por todo el país? —Volvió a preguntar a lo que asentí y todos sonrieron.
—Soy Ángel cariño y parece que tenemos a una nueva chica vip y vaya chica vip, la más top de todas —Habló el chico junto a la presidenta.
El chico lentamente me colocó un pequeño cartel en mi ropa que decía “Vip” y yo me sorprendí por eso, pero hice de cuenta que nada pasaba. Continué mi camino para poder comenzar a adaptarme a una escuela que ya conocía y la cual había sido mi peor tortura. Fui al que antes era mi salón de clase y pude ver a todos los que cortaron mi cabello sin piedad y sin importarles cuanto les haya suplicado.
—Bienvenida —Dijo la chica que me había agarrado mientras me ataban.
—Soy Mar, ¿De que clase son? —Pregunté observándolos.
—Somos clase media, todos nosotros y hay algunos becados ahí atrás. Eres la primer persona vip en nuestro salón —Comenzó a decir con entusiasmo un chico junto a ella.
—Entonces no deberían dirigirme la palabras a menos que quieran ser mis esclavos, creó que nuestros estatus son demasiado diferentes —Solté sin más, las caras de todos ellos se desfiguraron y yo simplemente sonreí y me fui a sentar muy tranquila.
El recreo largo llegó y todos abandonaron el salón a excepción de cuatro chicas que observaban sus celulares y reían sin parar, una de esas chicas era mi objetivo del día, tenía planeado una venganza por día y ella sería mi primera victima. Con mucho cuidado me acerque por detrás porque tenía algo de curiosidad por lo que tanto se reían y pude ver el vídeo de mi s******o. Ellas se reían al verme saltar del puente como si no fuera nada, como si no valiera nada y como si todo lo que dijeran sobre mi no tuviera ningún valor.
—Hola —Solté de repente haciendo que las chicas se asustaran.
—Mar, me asustaste —Dijo ella con una mano en su pecho— ¿A que esta chica da lastima? —Preguntó mostrándome el vídeo y yo tomé su celular y lo tiré al suelo para luego pisarlo fuertemente.
—¿Qué mierda te pasa? —Preguntó una de sus amigas y yo simplemente la ignore.
Me paré frente a Amara y le di dos fuertes cachetazos, uno en cada mejilla a lo que ella me observaba con miedo, las otras se echaron hacía atrás al ver que yo no estaba jugando, no podían hacer nada porque yo era vip y era superior. La tomé del cuello de su camisa y la empuje hacía atrás causando que quedara sentada en el barandal de la ventana y luego la eche hacía atrás. Ella quedó colgando de la ventana hacía atrás y solo estaba sostenida por mis piernas y mi mano en su camisa.
—Esa chica se llama Noha y es mi mejor amiga, fue abusada por todos ustedes hasta que se suicido y murió. ¿Realmente pensaron que podían causar su muerte y que todo terminaría ahí? Por supuesto que no, todos pagarán lo que le hicieron y empezaré por ti —Espeté con mucho odio en los ojos y ella me observó con un terrible miedo— ¿Quieres saber lo que se siente caer desde la altura? —Le pregunté mientras la echaba más hacía atrás y ella negaba temblando.
—Por favor, déjame ir —Comenzó a decir entre lágrimas.
La jale de su camisa y la tiré al suelo, luego me acerqué a ella y apreté su mandíbula con mi índice y pulgar, ella estaba atemorizada hasta que le propine otro golpe que la hizo caer al suelo. Luego de eso la miré con mucho odio y la escupí, todas las chicas me observaban con temor y los chicos que estaban entrando también, nadie entendía lo que estaba pasando.
—Sépanlo, haré que todos los que asesinaron a Noha lo paguen muy caro y les haré la vida un infierno —Solté de repente entre risas y ellos me siguieron observando— Y tu Amara querida, más vale que cada vez que me veas huyas, porque si te vuelvo a ver te golpearé hasta que me sangren las manos —Fue lo último que dije antes de abandonar la habitación e ir a presentar la queja de Amara.
No falto mucho tiempo para ver el fruto de mi venganza, ella se convirtió en el blanco de todas las burlas, humillaciones y maltratos, lo que yo fui en el pasado hoy es ella y eso me hizo sentir tan orgullosa, plena y feliz que no pude evitar sonreír. Salí de esa secundaria con una sonrisa plasmada en el rostro, estaba totalmente eufórica y llena de felicidad. Cada momento como esté era algo único y alegre para mi, pensaba que nunca podría hacerlo pero claro que puedo, lastimaré a todos ellos de forma física y emocional, de todas formas mi estatus me protege y eso me hace muy feliz.
Sabía que esté era el momento, ese momento que me hacía pensar que finalmente estaba obteniendo todo lo que deseaba, venganza y justicia, era todo lo que me hacía sentir completa y viva realmente, porque más allá de todo sabía que era la única manera. Si me iba al infierno me daba igual, no era creyente de todas maneras, no pensaba en que existiera un Dios que nos hubiera creado y todas esas cosas que dicen las religiones y su biblia que está más manoseada que el asqueroso director de la secundaria.
¿Las cosas se saldrán de control? Nah, la verdad no creo en el control, soy un alma vengadora, solo pienso en matar, ejecutar, golpear, maltratar, sexo y drogas. Evidentemente eso es algo que habrá pronto y no planeó detenerme en absoluto, de todas formas Mar ya no es la dueña de este cuerpo, el cual ha estado vacío por diez años y eso claramente es mucho tiempo, hoy soy la que lo gobierna y aunque esto sea temporal, no me importa, porque planeo aprovechar cada momento y hacer de mi venganza un nido de sangre, muerte y dolor.
La vida es más de lo que pensamos y muchas veces puede ser más de lo que vemos, pero al final todo vale la pena y aunque a veces todo parezca perderse podemos ver que al final nada es lo que podría parecer. La realidad puede ser muy dolorosa y frustrante porque es parte de la manera en que fue creada, pero ciertamente es algo contra lo que las asesinas podemos cargar. Lo siento por Mar, pero como dije anteriormente, esté cuerpo ya no le pertenece y no planeo devolvérselo tampoco hasta acabar con todo.
No tuve el valor suficiente para enfrentar a mis abusadores y mi mente no estaba lo suficientemente sana como para enfrentar todo lo que me habían hecho vivir, morir era la mejor solución y por eso decidí acabar con mi vida, pero ahora es totalmente diferente. Ahora tengo el valor para enfrentarlos, tengo el valor para hacerles pagar y para hacerles tanto daño que lamentaran haberse metido en mi camino. Nunca fui de las personas vengativas ni malvadas, pero morí con tanto resentimiento que lamentablemente así fue como pasó y poco me importaba cambiar eso. Estaba lista y estaba preparada para todo lo que podría pasar.
Odiaba cada parte de lo que pasaba pero no me importaba, seguí mi camino sin mirar atrás y pensando en la victima de mañana. Otra chica evidentemente y ella pagará las consecuencias de una forma la cual ya tengo perfectamente planeada y el mayor dolor para ella no será físico sino emocional, la golpearé donde más le duele y donde la vida más la golpeó..
—Adiós secundaria infierno, vuelvo mañana con más odio —Espeté observando la secundaria y simplemente sonreí de forma sarcástica.