- ¡Tomas si no cierras la maldita boca y te quedas quieto voy a asesinarte! – mi queridísimo y "paciente" hermano menor había explotado. Sus ojos denostaban pura furia y toda dirigida a mi persona. - Deja de perder el tiempo intentando intimidarme – le respondí cruzándome de brazos – mejor haz algo más útil ¡y trae de regreso a mi mujer! – yo no tenía paciencia, era algo de lo que siempre había carecido y si se trataba de Amanda peor. El bufo y me mando al infierno con sus pensamientos, pero regresó a su trabajo – no entiendo porque no lo consigues, se supone que eres mejor que ellos – no me respondió, porque ya le había hecho el mismo comentario como doce veces en las cinco horas que llevábamos buscando despertar a Amanda - ¿Por qué no probamos lanzándole agua helada? – Nada - ¿o golpeá
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


