P.O.V de Jessica.
Amanecí en una casa la cual obviamente no era la mía, no hace falta decir que me asusté, era una habitación grande y masculina, intenté recordar lo que había pasado anoche, y lo ultimo que me acuerdo era que mi mate me iba a llevar a mi casa, me giro y veo que junto a mí se encuentra un hermoso Zac todo despeinado y durmiendo plácidamente con sus labios carnosos levemente abiertos y sin remera, por Dios, se veía tan sexy que me daban ganas de...Olvidenlo. Sería una pena que alguien lo despertara ¿No? Tomo mi almohada y lo golpeo con esta en la cara con todas mis fuerzas. El reacciona en seguida y se exalta y me pregunta:
-¿Que sucede?
-Sucede que eres un estúpido.-le raclamo enfadada
-¿Por qué?-claramente no sabía que estaba pasando.
-Me podrías avisar antes que me llevarías a dormir a tu casa ¿No?
-Yo te iba a llevar pero:
1-No sabía dónde vivías.
2-Aunque supiera donde vivieras, no tenía las llaves para poder entrar a tu casa.
3-Y si tuviera las llaves no creo que a tus padres les gustaría que entre a su casa un extraño con su hija en brazos media borracha y durmiendo a las 5 de la mañana.-medité un momento lo que dijo y me dí cuenta de que tenía razón.
-Estás perdonado.-le dije sonriendo.
-No, tu me debes un perdón por golpearme con una almohada.-dijo divertido.
-No te diré perdón, pero ¿Me perdonarías si te digo que en este instante te ves muy sexy?
-Supongo.-rió
-Genial.
Me acerqué a él y deposité un pequeño beso en sus labios. Nos quedamos charlando un rato aún recostados en la cama hasta que gracias al cielo Allison me dijo "Sería genial que le cuentes a tus padres donde estás" mis ojos se abrieron a un tamaño anormal, es verdad, mis padres no sabían nada de mí desde que me fuí a la fiesta con Kate, tomé mi teléfono que estaba en la mesita de luz, lo desbloquee y pude ver en la ventana de notificaciones 23 llamadas perdidas, 9 eran de mi madre, 7 de mi padre, 2 de Kate y 5 de mi hermano. Y ni hablar de los mensajes, se habían preocupado mucho, le escribí a mi madre diciendo que había olvidado avisarle, puse que me había quedado a dormir en lo de Kate y que yo estaba bien. Y para que se quede más tranquila le envié una foto mía en la cama sonriendo. Un minuto después me escribió:
-A mi no me engañas, anoche llamé a tu amiga y me dijo que no estaba con tigo ¿En verdad te encuentras bien?- Mierda, ella tenía razón.
-Estoy en la casa de mi mate
-¿¡Tu mate!? ¡Decime por favor que se cuidaron!- Si, mi madre es muy mal pensada.
-Mamá, no hicimos ESO.
-Mas te vale...¿Iras a la escuela hoy
-Si, adiós.
Me levanté rápido de la cama, voy a llegar tarde si no me apuro, hoy tenía el entrenamiento en el bosque y lamentablemente tendré que ir con la ropa de anoche. Me peiné y le grité a Zac:
-Levanta tu lindo trasero de esa cama y vístete que estamos llegando tarde al entrenamiento.
Al parecer el tampoco se acordaba de que teníamos clases, se levantó y se comenzó a cambiar de ropa y yo agregué:
-Y prestame un par de zapatillas que no puedo ir con los tacones.