Julian se pasea por mi pequeño departamento antes de empezar a hablar, estoy parada justo en frente de la puerta con los brazos cruzado, como si fuera a salir corriendo en algún momento.
-Lauren, me gustas hace mucho tiempo. Dice muy serio.- Estaba esperando este momento, cuando estuvieras mas centrada.
-Han pasado tres años, ¿por qué aun quieres estar conmigo? mas después de lo que sucedió entre los dos.- He lamentado mucho lo que hice ese día.
-Quería darte tiempo y espacio, pero he terminado con eso.- Siento una opresión en el pecho al escucharlo decirme estas palabras.
-¿y tu chica?.- Me doy un golpe mental, ¿por qué sigo con eso?
-Te he dicho que ella no es mi chica.- Me dice con fastidio.
Se acerca a mi y retrocedo del todo hacia la puerta, si se acerca demasiado no voy a poder controlarme.
Pone su frente sobre la mía y roza mis labios con los suyos, como lo hizo esta tarde en la oficina.
-Tu eres con quien quiero estar, solo tu.- Y entonces me besa; posa sus suaves labios sobre los míos, no le respondo, pero el insiste hasta que cedo y correspondo al beso, paso mis manos por su cuello y el beso se vuelve mas hambriento y necesitado.- Te deseo, quiero estar dentro de ti.
Ahí esta el corrientazo que baja directo a mi entrepierna, llevo tres años, enamorada de este hombre, deseándolo en silencio, anhelando su cuerpo en las noches frías de mi habitación.
Como señal de aceptación tomo su camiseta y la subo por su pecho, el sabe lo que quiero y levanta los brazos y se inclina un poco para que pueda sacársela, pone sus dos manos en mi trasero y me levanta, por lo que yo rodeo su cintura con mis piernas y me agarro de el por su cuello mientras seguimos con el apasionado beso, se sienta en el sofá conmigo a horcajadas sobre el estregando mi entrepierna con la suya, haciendo fricción para sentir ese placer que tanto deseo, el me quita la camiseta y luego el sostén, así que estoy encima de el solo en pantalones deportivos, toma uno de mis pechos y lo acaricia, luego se lleva mi pezón a la boca y el deseo totalmente me invade, baja su mano y la introduce dentro de mi pantalón y juega con mi sexo; acaricia mi cetro y me convierto en un charco de agua, yo también lo quiero dentro de mi.
Me levanto y me quito el pantalón y las bragas, mientras el, ahí donde esta sentado se baja los suyos hasta las rodillas, Dios bendito, este hombre es la perfección, ese cuerpo parece cincelado por los mismos dioses, vuelvo a ponerme a horcajadas sobre el y nos besamos, con hambre y deseo, Julian toma en su mano su masculinidad y la va introduciendo poco a poco en mi, diciéndome al oído lo bien que se siente y lo apretada que estoy, cuando está totalmente dentro comienzo a moverme primero lentamente y luego no puedo controlar mi cuerpo, el se mueve conmigo, haciendo que sienta todo su tamaño dentro de mi, cada vez que sube y baja conmigo, gimo de placer y grito de gozo, mientras el me besa y acaricia. No tardo mucho en sentir el tirón en mi entrepierna que me advierte que voy a llegar a un fabuloso y muy escandaloso orgasmo; por los ruidos que hace se que el esta a punto de llegar también, por lo que sigo moviéndome sobre el, gime, gruñe y grita mientras vacía toda su simiente dentro de mi.
nos quedamos así por un tiempo mientras nuestros latidos se vuelven mas lentos, me levanto y lo saco de mi, veo como su esencia baja por mi pierna y no se por qué, pero eso me parece muy erótico, me gusta que el se venga dentro de mi.
-No usamos condón... otra vez.- Reclamo, aunque no es que este muy molesta con el por eso.
-Lo siento, no pienso cuando estoy contigo.- Responde un poco avergonzado.- Estoy limpio, la empresa hace exámenes trimestrales, puedo mostrarte los míos, además que no he estado con nadie desde la ultima vez que estuvimos juntos.- No puedo evitar una sonrisa de satisfacción al saber que el no ha tocado a nadie mas después de la ultima vez que estuvo conmigo.
-Estoy en control de natalidad y tampoco he estado con nadie mas después de ti, pero la ultima vez, estuve muy asustada Julian, pasé un muy mal raro.- Le confieso.
-¿Por qué no me dijiste algo? pude haber estado ahí para ti.- Ahora que lo pienso, mi actitud fue totalmente estúpida ese día, quisiera borrar esa mañana y reaccionar diferente.
-Mis estúpidos complejos no me dejaron, fui ese día por un anticonceptivo de emergencia y apenas supe que no estaba embarazada me puse en control.- El me abraza y besa la cima de mi cabeza.
-Lo siento, fui muy irresponsable esa vez y hoy también, solo he estado con dos chicas incluyéndote.- Quiero saltar de felicidad, Julian es el hombre mas especial que he conocido.
-Yo también.- Me separo de el y voy al baño, limpio el desastre entre mis piernas, aunque honestamente no quiero retirar los restos de Julian de mi, me gusta llevarlo conmigo.
Que me haya dicho que no ha estado con nadie mas me emociona en gran manera, es como si hubiéramos estado esperando el tiempo correcto, para volver a estar juntos.
-Prepare la cena, ¿quieres comer?.- Me ilusiona poder hacer algo tan simple con el.
-Estoy hambriento, comeré lo que sea que quieras darme- Responde.
Voy a la pequeña cocina mientras el se arregla la ropa y nos sirvo a cada uno un plato de las pasta que prepare cuando llegue a casa mas temprano, lo llevo al sofá donde el ya esta vestido del todo nuevamente, le paso el plato y el tenedor y comemos en un silencio cómodo.
-Esto esta delicioso.- Dice poniendo el plato en la mesita de centro.
-Gracias.- Me sonrojo con el cumplido.
-¿Puedo quedarme esta noche?.- ¿Cómo fue que pasamos de no hablarnos a dormir juntos?, creo que primero hay que aclarar ciertas cosas.
-Esta bien pero primero tenemos que hablar.- Digo seria pero el ni se inmuta.
-me parece perfecto.- Contesta con tranquilidad.
-¿Que pasa a partir de ahora?.- Necesito tener claro como serán las cosas a partir de ahora.
-Pasa que estamos juntos.- ¿Por qué no puedo estar tan tranquila como el?
-La gente cree que tienes una novia y no soy yo.- No quiero estar en boca de todos en la oficina.
-mañana mismo voy a arreglar eso con el departamento de gestión humana no te preocupes.- Asiento y llevo los platos a la cocina, cuando vuelvo el tiene los ojos cerrados y no puedo evitar mirarlo y que los murciélagos en mi estomago revoloteen.
Espero no estar cometiendo un error.