LAUREN
Luego de empezar con mi jornada laboral, las horas se pasan tan rápido que no noto si quiera que no he ido a almorzar, me levanto de mi silla y voy al comedor de empleados a prepararme un café.
Estoy de pie, concentrada mirando la nave espacial llamada cafetera de ultima generación, la cual se supone debe ser super fácil de utilizar; estoy tan embelesada con el aparato que no noto que hay una persona parada junto a mi.
-Es mas fácil de lo que parece -Oprime unos cuantos botones y sale el café de la maquina.-Puedes programar el tipo de café que quieres en estos botoncitos de aquí.- Me muestra y noto que en efecto es bastante simple, pero esta mañana por estar pendiente de cierta morena que no dejaba de amargarme con su presencia, no le presté atención a Karen.
Y hablando de eso...
-Felicidades por tu compromiso.- Le suelto con una falsa sonrisa en mis labios.
-¿Que de que hablas?.- Se nota bastante confundido, como si no supiera de lo que hablo.
-Que vas a casarte pronto ¿no?- quiero ser una buena compañera y alegrarme por el, pero los celos no me lo permiten.- Dicen que te vieron mirando anillos de compromiso y que tus padres están emocionados por la próxima unión.- no, para nada soné amargada y celosa.
-No estoy, ni pienso comprometerme con nadie... por ahora.-Me lanza esa sonrisa que hace que mi ropa interior haga implosión.
-Ya se lo dijiste a tu novia.-Me volteo y lo enfrento, no puedo creer que esté ilusionando a esa pobre chica y que no tenga la mas mínima intención de un compromiso real con ella.
-Lo sabe y no creo que yo sea la persona con la que quiere pasar el resto de su vida.- Pero ¿Qué es lo que esta diciendo este hombre? ahora si que estoy confundida, ¿es ella quien no desea comprometerse?
-¿Y no te importa?.- Como puede hablar con tanta tranquilidad.
-Nope, de hecho me tranquiliza saber que ella no me ve de esa manera.- Si la chica no me agrada, entonces¿ por qué siento estas ganas de abofetear a Julian por patán?.
-De que diablos estas hablando Julian.- el está un poco demasiado cerca de mi.
-Quieres hablar a qui o mejor vamos a tu oficina, tenemos un par de temas pendientes por aclarar.-No se si sea buena idea que Julian y yo estemos encerrados en un pequeño espacio, y mas cuando yo tengo este deseo ardiendo dentro de mi creciendo día tras día.
Tomo el vaso de café, le agrego azúcar y me dirijo hacia mi oficina, el sale detrás de mi y me sigue, cuando entramos, cierra la puerta con seguro e inmediatamente me pongo nerviosa , no porque crea que el va a intentar algo conmigo y menos teniendo a su novia a unas cuantas puertas de aquí.
-De que quieres hablar.- Trato de que mi tono sea seguro, pero creo que salió mas bien como un balbuceo.
-De nosotros.- Dice con tranquilidad acercándose un poco demasiado donde estoy parada sosteniendo el vaso con el café.
-Julian estamos en la oficina y tengo mucho trabajo que hacer, no creo que sea apropiado que estemos tratando estos temas personales aquí y ahora.-Contesto sacando la silla de mi escritorio y sentándome, muevo el mouse del computador con la intención de ponerme a trabajar pero el no capta el mensaje y no se mueve ni un solo centímetro de donde está, ni tiene intenciones de salir.
-Dado que hace un tiempo, no hablas conmigo no importa en que lugar sea que estemos, creo que debo acorralarte aquí y obligarte a que me escuches.- Es cierto, después de la noche de pasión que tuvimos he estado evitándolo y siempre lo ignoro o soy grosera con el.
-Esta bien, habla y vete.- Acepto de mala gana, no quiero hablar de lo que paso entre nosotros, porque siento que cometí un gran error esa mañana que lo eche y no hay manera de arreglarlo.
-Ana no es realmente mi novia.- Levanto la mirada porque ahora si que logró captar mi atención.
-¿A que te refieres con eso?-Se me vienen a la mente las palabras que me dijo esa mujer en el baño.
-Ella es solo una amiga que me ayuda a fingir que somos una pareja, para que mi padres me dejen en paz.- Estoy confundida con todo esto.
-Eres un hombre adulto por qué tendrías que hacer algo tan tonto.- Lo de los padres me parece mas bien una excusa ridícula.-Además ¿Cómo sabes que ella no siente nada por ti? - El puede decir lo que sea, pero como puede estar seguro que ella no está enamorada de el.
-Ana es lesbiana.- Y asi es como siento como el peso que llevo encima desde hace un par de días, va desapareciendo de mis hombros, el se acerca donde estoy sentada y se inclina un poco, quedando su cara muy muy cerca de la mía.- Ahora que esta claro que no hay una persona en mi vida, me gustaría saber si hay alguien en la tuya.- Le miento, no le miento, ¿quiero que me de otra oportunidad?
-No hay nadie.- Respondo un poco sin aliento, ahora está mas cerca, acaricia mis labios con los suyos y siento un corrientazo recorrer todo mi cuerpo, este es el efecto que Julian Bowen tiene sobre mi; quiero saltar encima de el, arrancarle la ropa y montarlo de aquí hasta Asia; me reprendo inmediatamente pienso en esto, - Lauren mala -aunque muero por estar con el, no estoy segura que lo nuestro pueda funcionar, somos muy diferentes..
-Nos vemos en tu casa esta noche.- Con esas palabras, se aleja y sale de mi oficina sin esperar ninguna respuesta, ¿Qué es lo que acaba de pasar?
A las 6.00 pm salgo de la oficina y tomo el ascensor para salir del edificio ya que he terminado satisfactoriamente mi primer día de trabajo, bueno aun tengo que terminar con lo que sea que está tramando Julian.
Cuando llego al restaurante, Julio está de pie preparando todo para el día de mañana.
-Hola.- Lo saludo entrando a la cocina.
-Hola niña, cómo estuvo el primer día de trabajo.- Pregunta con genuina emoción.
-Me gusta mucho.- Respondo con toda honestidad.
-Voy a extrañarte paseándote por aquí todo el tiempo.- Me dice con un dejo de tristeza.
-Tratare de venir siempre que pueda.- Le digo para subir los ánimos.
-No es necesario, es hora que vueles por tu cuenta, ya hiciste suficiente aquí.- Me gusta este lugar y todo lo que significó para mi crecimiento, pero es cierto, ahora mi vida está en otro lugar.
-No vas a deshacerte de mi tan fácil.- Le digo riendo y le doy un abrazo; salgo de la cocina del restaurante al callejón y subo a mi departamento; me cambio a ropa cómoda y no se por que tengo cierta necesidad de preparar la cena, tal vez sea porque en el fondo quiero que Julian venga y que pasemos mas tiempo juntos.
Son las 8.00 pm cuando el timbre suena, bajo las escaleras y me asomo a la mirilla donde veo a Julian parado mirando hacia la distancia, ¡Dios! por qué tendrá que ser tan guapo.
Abro la puerta y lo saludo con un simple -Hola - el me da una sonrisa y sube las escaleras hacia mi pequeño departamento, el lugar se siente tan diminuto cuando Julian entra en el, es como si absorbiera todo el espacio a su alrededor.
-Que es lo que quieres Julian.- Pregunto con falsa exasperación.
-Quiero arreglar esto de una buena vez y por todas.- Creo que llegó por fin el momento de poner las cartas sobre la mesa y averiguar si el y yo si estamos destinados a estar juntos.