─ Jamás pensé encontrarte aquí, Kaia ─ habló la pelirroja. ─ Bueno, sabes que estoy dónde menos lo esperan ─ respondió el príncipe de manera seria. ─ ¿Qué te trae por aquí? Me sorprende que estés junto al ángel que te traicionó algunas vez en el pasado ─ observa riendo con sorna. ─ No es que me agrade la compañía de ésta princesa con alas, pero tengo cosas más importantes que odiarlo por siempre ─ responde observándola fijamente. ─ ¿Como la chica? Ya nos divertimos la otra noche, ¿verdad nena? ─ me observa. ─ Temo que ya no vas a poder divertirte ─ asegura Kaia ─ Ni con ella ni con nadie. Con un ágil salto el muchacho se lanza sobre ella, ambos se enfrascan en una lucha interminable. Golpes, patadas e insultos van y vienen, las uñas de Kaia crecen de tal manera que p

