Perpleja es la palabra adecuada, sé que es él. Imponente, poderoso y temible, mi padre extiende sus enormes alas, son tan blancas que creo que brillan, blande una espada dorada con empuñadura de plata y algunos toques azules la adornan, su armadura es color plata y lo hace ver asombroso. Sus ojos marrones están clavados en mí, no deja de observarme. Lentamente pasea su mirada a mis acompañantes, hace un gesto con la cabeza hacia Merth quién se lo devuelve, se conocen como ya me han contado, luego observa a Kaia. Ambos se sostienen la mirada y la tensión es tanta que se puede cortar con solo respirar. ─ Bien, supongo que hacen falta las presentaciones ─ habla tranquilo ─ Soy Rafael Arcángel, tu padre, Anael. Lo observo detenidamente, siento los ojos picar y mi visión nublarse, lág

