Marie nos observa sorprendida a todos, pero más a su sobrina quién acaba de darle la peor de las noticias ya que la idea era que Anael jamás supiera su identidad, ni su importancia en nuestro mundo, qué estuviera oculta de todo y de todos para siempre pero todo se fue al caño cuando conoció, por obra del destino, quizás, al estúpido de Kaia. El demonio joven sigue cerca de Any, no se despega más de lo esencial y eso me intriga. Ni que fueran familia. De pronto, esa idea cruza por mi mente, definitivamente tengo que indagar en el tema. ─ Bien Marie, ya dinos que ocultas ─ habla Kaia exasperado por el suspenso. ─ Bien, les diré ─ toma asiento. ─ Muy bien, creo que todos queremos escuchar de tu boca la historia de cómo Anael llegó a este insípido mundo ─ Kaia se apoya en el marco

