Todos iban en silencio. Miren nada más, en lo que terminó mi cumpleaños, en una contienda arrecha. —Se me salió el santandereano, mano— sonreí para mí. Los analizo, sin duda, son unos guerreros… Como quisiera que mi n***o estuviera aquí, no puedo evitar sentir un poco de envidia; cuando llegaron cuál gallardo, varones a imponer su poderío. Se enfrentaron ellos solos a esa cantidad de hombres, fue magistral su enfrentamiento, cuál película de acción. Solo faltó mi n***o, me muerdo el labio interno para no llorar, mis amigas están en los brazos de sus esposos y duele saber que el tuyo está en el cielo… «Como te extraño negro». —Su bella risa, su picardía y era bocota sucia, además de esa manera tan posesiva y demandante cuando me hacía el amor. «Extraño todo de ti Aníbal», no puedo irm

