Arnold no ha logrado dormir, se ha despertado a cada rato, ha tenido dos pesadillas y ahora lo escuchó llorar en el baño. No sé qué decirle para animarlo, pero si mi madre hubiera muerto estaría peor que él. Dayana se despertó. —¿Oh ta papá? —¿Mi amor, quieres ayudar a mami para que papi esté feliz? —¡Shi! Cargué a mi princesa, ingresé al baño, mi Güerito estaba en un rincón llorando, Dayana se removió en mis brazos, al bajarla corrió hasta donde su padre. » ¡Papá! Nuestra hija comenzó a besarlo en la mejilla y a llorar a la par de él, vaya ayuda. » ¿Lele? —Mi güerito me miró. —¿Qué si te duele? Arnold cargó el cuerpecito de nuestra hija, se aferró a ella, controlé mi llanto. No me gusta verlo vulnerable, la puerta del baño se abrió por completo y Demetrio se sobó sus ojitos.

