—Te acabas de convertir en unos de mis mejores amigos. ¿Ahora se van a ir a disfrutar? —No, hoy se paga, y mañana podemos ir al otro lugar a reclamar y disfrutar de nuestra compra. La dirección te la dan en el despacho. —Perfecto. —En ese instante ingresó mensaje de nuevo a todos y los vi arrugar la frente. —¿Te mandaron esto? El tal Guido le mostró su celular al compañero narizón y este afirmó mostrando el suyo. —Debe ser algo del club, nos llegó a todos. Seguro se inventaron algún nuevo juego. —Nos mostró su celular. Y constaté que era el mensaje de Roland, Lobo y yo sonreímos. —¿También juegan ajedrez? —Lobo se sentó a un lado. —Quien sabe, la otra vez nos hicieron algo parecido y decía safari, esa fiesta estuvo brutal. —Si no voy a tener diversión hoy, si no hasta el lunes m

